Ángel Castaño Guzmán
Lo más asombroso de Libaniel Marulanda es que no sea protagonista de alguno de sus cuentos.
Desde hace mucho tiempo es el cuentista quindiano con más perseverancia y acierto en el
género. Varios galardones nacionales e iteradas invitaciones a participar en antologías
ajenas a criterios comerciales son la justa recompensa al obstinado trabajo de un escritor
silencioso, lejano de las rimbombantes y casi siempre aburridísimas peroratas de la
posmodernidad. Su prosa, cargada de boleros susurrados al oído de la novia en lúbricos
callejones, corre rítmica por estribaciones de inconclusas utopías. Ya sea Marcelia o
Calarcá, sus ficciones construyen una ciudad afectiva en la que lo importante no es el
progreso material, representado en desoladas autopistas, si no, por el contrario, esa
tropilla de amigos que nos amparó mientras dábamos los primeros pasos en el incierto mundo de
la adultez. El lenguaje tejido con la paciencia del artesano es el elemento característico de
su cuentística.
Libaniel, músico empírico, de esos que se embrollan frente a una partitura pero capaces de
interpretar cualquier melodía con escucharla una vez, escribió un texto que figurará en
los breviarios de la literatura colombiana. En el Niágara es el recuento de las travesías
de serenateros en busca de satinada gloria. Años después, en las páginas dominicales de La
Crónica del Quindío, arropado con la verosimilitud del perfil periodístico, publicó el
complemento de la historia. Guillermo Vanegas, etílico guitarrista salido de las brumas del
disoluto ambiente bohemio de la "Villa de Vidales", nombre empleado por el
cronista para llamar a su pueblo natal, sirvió de excusa para naufragar en los piélagos
de la nostalgia. Marulanda, narrador de cadenciosos guiños, dio un recital con su grupo,
Los Muchachos de antes, ante el notablato literario de la región reunido en el Museo Gráfico
del Quindío con ocasión del II Encuentro
de Escritores Luis Vidales.
Libaniel me recuerda al personaje de una ficción de Roberto Bolaño cuya distracción consistía
en acumular la mayor cantidad de concursos ganados. Sin embargo, y en esto se diferencian,
Sensini, alter ego del chileno, jugaba con el mismo texto con nombre cambiado. Navidad en
Eisleben, el mejor inédito recibido en 2004 por la librería Palinuro en fiestas decembrinas;
Mañana se sabrá y La silla vacía, encaramadas en el podio de la maratón narrativa organizada
en Samaná, Caldas, son conquistas de la incesante sinfonía de su Adler.
El país fisgoneó gracias a cientos de reporteros la llegada de Andrés Pastrana a la zona de
distención del Caguán. La máxima autoridad civil de Colombia, con mechón azotado por el
viento, se mordió los codos de la rabia pues el rechoncho anciano con la imperturbable toalla
en el hombro nunca apareció. La realidad, esa diablilla a la que Nabokov aconsejó meter en el
corsé de las comillas, desgarró la incipiente esperanza de una nación a punto de colapsar. En
La Silla vacía, Marulanda, armado con la irreverencia de la poesía, resuelve la pregunta
hecha por miles de colombianos incluso hoy: ¿por qué no asistió el veterano insurgente,
nacido en los riscos del Quindío, a su cita con la paz?
El cronista, cazador del detalle y el gesto mínimo, tiene un constante pulso con las medidas
restrictivas de la escueta noticia. Los personajes de la comarca, retratados cada domingo,
brotan en el mohín nimio, en el lirismo cotidiano. Guillermo Vanegas, por ejemplo, cargaba un
par de cuerdas extras en los bolsillos junto a monedas y confites. Por su parte, Jaime
Lopera, el único best-seller cafetero, no se decide publicar varios manuscritos. Falta el
autorretrato de Libaniel Marulanda, entrevisto en sus libertinas carcajadas. |
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Heiller Abadía Sánchez
Desde el mes de diciembre de 2009 se adelanta un proceso de formación denominado "uso
pedagógico de medios", en donde el ministerio de Educación Nacional pretende formar a
docentes y directivos de educación básica y media en el diseño de estrategias institucionales
de uso pedagógico de medios de comunicación, específicamente audiovisual y radio. Para este
fin el MEN trabaja de manera colaborativa con la universidad del Quindío a través de convenio
legal que permitió a esta, presentar una propuesta para la ejecución del programa en las
secretarías de Educación de Quindío, Tolima, Ibagué, Huila, Neiva, Popayán, Tumaco,
Buenaventura y Tuluá. El programa de formación hace parte de la oferta de capacitaciones que
se brindan desde la oficina de Innovación Educativa, la cual depende directamente del
despacho de la ministra de Educación y desde la cual se lideran los procesos de formación en
uso y apropiación de medios y nuevas tecnologías.
Tanto el MEN como la Uniquindío pretenden que mediante este programa de formación se capacite,
oriente y acompañe en la consolidación de estrategias de uso y apropiación de los medios de
comunicación no sólo como dinamizadores de los procesos dentro del aula de clase, sino
también como gestores de desarrollo institucional que permita alcanzar índices de calidad
apropiados. Dentro de la propuesta de trabajo de la universidad del Quindío para la ejecución
del programa se encuentra realizando de manera transversal cuatro fases del proceso; la
primera encaminada a la realización de un diagnóstico que permita conocer el estado actual de
las instituciones educativas con respecto al uso de medios, el diseño de planes de
mejoramiento, la pertinencia de los proyectos educativos desde el uso de medios y su relación
con los medios de comunicación locales, comunitarios y de interés público que permitan la
consolidación de las estrategias de uso de medios en la escuela.
La segunda fase es la relacionada con la formación de los docentes y directivos docentes en
temáticas que conduzcan al desarrollo y aplicación de estrategias institucionales de uso de
medios, las charlas o seminarios-taller que se están ejecutando son "Comunicación -
educación", que comprende una mirada profunda a la relación estrecha entre la
comunicación y la educación y cómo la primera ha aportado sustancial y significativamente en
la consolidación de los procesos de educativos en diferentes contextos. La segunda charla
está encaminada hacia el uso de las competencias planteadas por el MEN como eje articulador
de los procesos de formación y aprendizaje en la escuela; y cómo la radio, la televisión o el
audiovisual y la prensa se convierten en objetos dinamizadores de las competencias en las
instituciones.
La tercera charla es denominada "Mapas integrales de comunicación" que es una
metodología que permite la ubicación y caracterización de los diferentes públicos que la
institución educativa tiene y cómo comunicarse efectivamente con ellos. Esta charla da paso a
la realización más eficaz de los PMI —Planes de Mejoramiento Institucional— en donde se
incluyen las estrategias de uso de medios. La quinta charla es denominada "Industrias
culturales" en donde se contextualiza al docente en el uso de los medios masivos como
una opción de trabajo pedagógico y no en ellos como enemigos de la educación. Por último
se tienen los talleres de uso pedagógico de la radio, la televisión, la prensa y el
cómic.
El proyecto o propuesta de la Uniquindío nace y se ejecuta desde el programa de Comunicación
Social-Periodismo, es coordinada por el comunicador social Heiller Abadía y cuenta con la
participación activa como grupo de trabajo de expertos en televisión educativa como los
comunicadores sociales Paola Rodríguez, Mauricio Vera, la experta en comunicación-educación,
prensa y cómic, comunicadora social Sandra Leal y la experta en radio educativa Licenciada
Damaris Ramírez.
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