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Circula quincenalmente a través de cafeterías, restaurantes y establecimientos similares de
Calarcá. |
| EDITORIAL: INTERROGANTES DOMÉSTICOS |
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A pesar de la importancia de acontecimientos que ponen al descubierto la nauseabunda degradación
de la llamada clase política nacional, atando cabos, aludimos hoy la realidad local, no del todo ajena
al mismo drama. Es la razón por la cual hacemos una pausa en la serie de consideraciones que, sobre la
democracia, venimos desarrollando desde las dos pasadas ediciones.
RUBROS DE UN BALANCE
Faltan aún diez meses para concluir el periodo de la actual administración municipal.
Sería por tanto prematuro hacer el balance general de su desempeño; aunque se dispone ya de
elementos de juicio para adelantar una evaluación objetiva. No es precisamente el tema que planteamos
hoy. Intentamos, apenas, hacer referencia a circunstancias diversas que afectan de manera sensible el presente
y futuro de Calarcá, de sus habitantes, y que tienen que ver en forma directa o indirecta con la
gestión del gobierno local actualmente en funciones.
Por ejemplo, es de amplio conocimiento, la forma abierta -no ética ni legal- como la actual
administración municipal se comprometió con candidaturas al congreso, a pesar de que, una de las
personas a quien apoyó, era hasta entonces su enconado contendor. Pasemos por alto tales malabares
electoreros emparentados con los que hoy asquean a los colombianos, y la miopía de las autoridades de
control, para centrarnos en el aspecto práctico que ahora nos atañe: ¿cuál es el
beneficio que la ciudadanía -no su socia electoral local- logró con la elección?;
¿es cierto que nuestro congresista está atado de pies y manos a compromisos económicos y
politiqueros que le impiden intervenir con su plena y brillante capacidad, en las labores propias de las
cámaras legislativas y en la gestión pública?; ¿es igualmente cierto que sus jefes
o jefas políticas sólo le permitirán estar en su cargo durante la mitad del periodo para
el cual fue elegido? Es el primero de los temas que hoy abordamos, más a manera de interrogantes que de
certezas. Otros:
- Son preocupantes las versiones que circulan acerca de la deficiente respuesta de
los bomberos con ocasión de la emergencia vivida por humildes habitantes del barrio Martiniano
Montoya, la semana anterior. ¿Es cierto que la demora obedeció a carencia de combustible para
los vehículos y a no disponer de personal calificado? Conocemos la capacidad técnica y humana
del actual comandante del cuerpo. Le haría un gran servicio a la comunidad si hiciera oportuna claridad
sobre los hechos y sobre el real estado de su institución, tradicional motivo de seguridad para
Calarcá.
- ¿Qué ocurre con el improvisado programa de vivienda de
Llanitos, en el cual están comprometidos recursos públicos? Tal como se puso en marcha,
en forma oscura, fue interrumpido sin explicación. En estado de abandono quedaron las obras apenas
iniciadas y gran cantidad de materiales, sometidos a la intemperie y al descuido.
- ¿Cuál es la realidad del llamado "Parque Ambiental Villa
Karina", de propiedad de la Empresa Multipropósito, proyectado para veinte o más
años como depósito de residuos sólidos del casco urbano; hoy día saturado por uso
indebido, a pesar de ampliaciones no previstas, al haber recibido durante los últimos cinco
años, basuras provenientes de toda la región, incluida Armenia?; ¿Cuál es la
posición oficial de la CRQ, respecto a las licencias ambientales de este predio?; ¿es verdad que
quienes lo han manejado ignoran en forma sistemática las normas técnicas para el manejo de
residuos sólidos, viéndose abocada la empresa a demandas, una de ellas por parte del Municipio
de La Tebaida, usuaria de corrientes hídricas afectadas por los lixiviados contaminantes que produce
el "parque"?; pero, lo más importante en cuanto a la administración municipal toca:
¿cuál es el concepto de las Empresas Municipales de Calarcá, EMCA, interventora del
contrato de operación suscrito entre Multipropósito y el Municipio de Calarcá?
- Respecto a la inconclusa y ya deteriorada obra de remodelación del
Parque-plaza Bolívar, ¿Qué acciones legales se adelantan
para establecer responsabilidades administrativas y posiblemente penales, frente al hecho contundente de la
pésima calidad del diseño y de la obra de ingeniería?, ¿qué se puede hacer
para resarcir el daño que la comunidad y el ente municipal han sufrido y para prevenir un daño
mayor por la acción del tiempo?
- ¿Qué justifica el desproporcionado aumento de tarifas en el
transporte público, que sobrepasa, no sólo el índice de inflación nacional
sino los promedios que se aplicaron en el resto de la región y en el país?, ¿existe
alguna relación con el vínculo de un pre-candidato del partido oficial con esta actividad de
servicio? La carrera mínima de taxi, nocturna o dominical, pasó de $2.200 a $2.700: Un
incremento del 22.7%, ¡cuatro veces el índice nacional de aumento de precios!.
- Aceptando que las finanzas municipales se deben fortalecer para aspirar a mejor inversión social,
¿está ajustado a la ley y a la realidad socioeconómica local el drástico
incremento en el impuesto predial?
- ¿Con qué criterio se ha venido aplazando el ineludible proceso de
certificación del sistema educativo del municipio, objetivo al cual se
comprometió la actual administración, nada menos que en el Plan de Desarrollo, formulado y
adoptado por la misma? Quienes conocemos medianamente el tema, tenemos claro que mejor temprano que tarde,
superando prevenciones de conocidos mercaderes politiqueros de la educación, Calarcá debe
certificarse ante el ministerio del ramo. Aplazar indefinidamente esta decisión administrativa,
perjudica en forma grave el futuro del municipio y de la población joven.
- ¿Quién se acuerda de la publicitada planta procesadora de frutas y
hortalizas que en terrenos aportados por Calarcá, con innumerables ventajas y concesiones,
dizque se construiría en la ciudad? No una, sino varias veces, gobernadora y alcaldesa anunciaron, con
su caracterizada parafernalia publicitaria, que se generarían cientos o miles de empleos. ¿Y los
talleres de maquila en confección... y el ansiado turismo, redentor de miseria?
- Por último, en esta ocasión, ¿cómo explicar que se empleen recursos
públicos e instalaciones destinadas a la cultura para rendir homenaje a un
funcionario del gobierno central, por muy quindiano y cercano al presidente que sea, con
propósitos a todas luces oportunistas y politiqueros?; quienes se prestan (la mayoría ingenuos)
para servir de relleno en actos semejantes, ¿no alcanzan a comprender el daño ético que
estos causan?; ¿ignoran la filiación política del personaje, de su anfitriona, y los
intereses que realmente motivan estas zalamerías caducas? |
| MINIRELATO: IDA Y REGRESO Por Hugo Hernán Aparicio
Reyes |
Cerca de la media noche, llegó por fin el
vehículo que nos transportaría a Calarcá. Fue el mismo que llevó a la
delegación de la Universidad Gran Colombia hasta Armenia, mientras concluía el acto de cierre
de la toma poética a Sevilla, a fines del pasado noviembre. La obligada espera y la fatiga de un
día intenso que comenzó muy temprano, pesan en el ánimo de los pasajeros. Bibiana,
Umberto, Carlos Agudelo, Orlando Vélez, y yo, hacemos sobrecupo en el automóvil. "Es hasta
Caicedonia" -tranquilizamos al conductor-. Allí se quedarán Carlos y Orlando. El
último de ellos -pre-candidato a la alcaldía de su municipio-, acorta los kilómetros que
separan a las dos ciudades del extremo nororiental del Valle, con el siguiente relato.
"Cómo les parece que hace unos días nos salió un viaje para la buseta que tenemos
en compañía con mi hermano. El compromiso era transportar un grupo, ida y regreso, desde
Caicedonia hasta un punto de la zona rural de Palmira. Eran personas, algunas con acompañantes, que
iban en busca de un médico naturista o algo así, que atiende en su casa-clínica. Parece
que este señor tiene sobrado renombre profesional; todos los días llega gran número de
pacientes a su sede y hay que estar bien temprano para apartar el turno. Como la mayoría de nuestros
viajeros iba a consulta, se decidió partir a primera hora. Conducía mi hermano; yo lo
acompañaba. El viaje hasta Palmira no tuvo novedad. A partir del casco urbano, buscamos la vía
rural que conducía a nuestro destino, único acceso al lugar. A pesar de ser destapada,
observamos que, por fortuna, estaba en perfectas condiciones. Parecía que una máquina
moto-niveladora con su cuchilla, recién había cumplido la labor de emparejarla.
Llegamos sin fatiga alguna; durante el día nuestros pasajeros estuvieron ocupados con sus consultas,
terapias y tratamientos. A cada uno, el famoso médico le dedicó bastante tiempo; de modo que los
demás debieron esperar. De todas maneras íbamos dispuestos a tener paciencia.
Tal como habíamos acordado, el regreso se inició ya casi de noche. A medida que
avanzábamos, aunque nadie lo expresaba, todos notamos un cambio sorpresivo en las condiciones de la
carretera, ya transitada en sentido contrario, esa misma mañana. Diferente a lo ocurrido hacía
unas horas, el recorrido se hizo tortuoso, incómodo, por el pésimo estado de la vía. Mi
hermano al volante, se esforzaba esquivando incontables baches, piedras, escombros.
Finalmente alguien se atrevió a preguntar si estábamos seguros de ir por la misma vía
que empleamos en la mañana y entonces todos compartimos nuestro desconcierto. Recorríamos, desde
luego, la misma ruta, la única que existe; sin embargo sus condiciones físicas eran ahora en
extremo diferentes. Era imposible suponer que en el término de once o doce horas, sin razón
explicable, pudiera haberse deteriorado así.
Hoy, después de varias semanas, no acertamos a resolver el misterio. No se trató de la
impresión individual y aislada del conductor, la mía o la de algún otro pasajero. Fue la
nítida experiencia de un grupo de personas, en pleno uso de sus sentidos y de la razón. No pudo
haber cambio de vía; de hecho, regresamos al punto donde la tomamos. Pero tan claro como eso, fue que
no tenía, de ninguna manera, condición parecida. Ahí les cuento...la cuestión
sigue sin resolver." |
| VIDALES REFUTA A MARYLUZ VALLEJO MEJÍA |
Con referencia a un artículo de la citada
investigadora, publicado por Unicarta-Universidad de Cartagena, Carlos Vidales, escritor colombiano
residenciado en Suecia hace veinticinco años, hijo de nuestro entrañable poeta
Luis Vidales Jaramillo, asume la vehemente defensa de su padre frente a lo que
considera, intención sesgada de la autora. El contenido completo de ambos textos, se pueden consultar
en ntcblog.blogspot.com Reproducimos apartes del texto de
Vidales.
"Con casi dos años de retraso vengo a enterarme de que la Dra. Maryluz Vallejo Mejía
(en adelante MVM) ha publicado un artículo sobre la contradictoria vida de
Luis Vidales. Me sorprende, porque habiéndose comunicado previamente
conmigo por la vía del correo electrónico para solicitarme información, que gentilmente
le facilité, suponía que en Colombia se respeta la regla de cortesía académica de
enviar a los informantes y personas consultadas una copia de la publicación pertinente...
... el artículo de la Dra. MVM contiene afirmaciones que invitan a la polémica y, por
qué no decirlo, al debate apasionado: su propósito evidente es demostrar que
Luis Vidales fue errático, inconsecuente, veleidoso y
caprichoso en su vida personal y política.
Pese a la tentación de responder a este planteamiento, que me parece incorrecto, me daré el
gusto de no entrar ni en debates ni en polémicas, limitándome a señalar los clamorosos
errores y las "sonoras" contradicciones, omisiones e inconsecuencias en que ha incurrido la
Dra. MVM
8- "Luis Tejada, el príncipe de los cronistas que retrató varias
veces a Vidales como un sapo" (p. 94). Error: no fue el cronista Luis Tejada sino el
dibujante y caricaturista Ricardo Rendón quien caricaturizó a Vidales como un sapo, para
molestarlo, pues mantenía con él una amistad conflictiva.
... 19, 20, 21- "En este periplo chileno estrechó su amistad con Pablo Neruda, a quien
había conocido en París, y con Salvador Allende. Quizá la cercanía con el
mandatario democrático lo llevó a hurgar en la vida de Juan Antonio Ríos, un presidente
liberal de quien escribió una extensa biografía, todavía inédita." (p.
96). Tres errores: primero, Salvador Allende era senador por el Partido Socialista de Chile, y a los
parlamentarios no se les da el calificativo de “mandatarios” aunque en rigor hayan recibido un
mandato; segundo, Juan Antonio Ríos no fue presidente “liberal” sino miembro y dirigente
del Partido Radical, elegido en 1942 presidente de la república por el Frente Popular (socialistas,
radicales, comunistas e independientes), precisamente según la estrategia de la Tercera Internacional
que ya he mencionado a propósito de la elección de López Pumarejo en Colombia (tanto
Ríos como López Pumarejo declararon la guerra contra el Eje); y tercero, Vidales tomó la
decisión de escribir la biografía de Ríos, no por la “cercanía” con
nadie, sino porque se había abierto un concurso para ello y el poeta exiliado necesitaba el dinero,
pues el sueldo era muy bajo y todos los recursos se habían ido en la compra de una vivienda. Vidales
ganó el concurso y el dinero, pero las presiones de la familia Alessandri, enemiga de Ríos,
impidieron la publicación de la obra, cuyo original inédito se encuentra en mi poder.
22- Hablando de los dos hijos mayores de Vidales, dice: “Carlos y Luz pertenecían al
partido socialista y durante el golpe militar a Allende les bombardearon la casa y tuvieron que esconderse en
la Embajada de Colombia.” (pp. 96-97) Error. No nos bombardearon la casa, sino el lugar de trabajo,
porque trabajábamos en el Palacio Presidencial (La Moneda), con Salvador Allende. Y nos buscaban para
fusilarnos.
27- "Pero lo cierto es que este comunista convencido hasta la médula disfrutaba de la vida
burguesa." (p. 98). Grave error. No tuvo automóvil ni acciones capitalistas, ni miró
nunca las oscilaciones de la Bolsa de Valores, ni tuvo fábricas ni empresas ni empleados ni obreros ni
vivió de la plusvalía. Fue austero. Le gustaba el whisky pero bebía del más barato
o, lo que era muy frecuente, el que le obsequiaban los amigos. Fumaba cigarrillos ingleses, que costaban lo
mismo que mis Lucky Strike. Le gustaba la buena mesa, pero comía en muy pequeñas cantidades. No
tuvo jamás casa de campo, ni piscina. Su mayor tesoro fue su biblioteca y, a diferencia de los
burgueses, tenía su biblioteca dentro de la cabeza, no solamente en los estantes.
28- "Viajó cuanto quiso por el mundo, su pasión desde joven." (p. 98).
Falso. Nunca viajó por placer. Viajó a estudiar a Francia en 1926. Recorrió Europa como
estudiante pobre, buscando conocimientos. Visitó Brasil en misión periodística a mediados
de la década de 1940. Viajó a Chile como exiliado y perseguido, en 1953. Viajó a la
Unión Soviética y a los países de Europa Oriental con viajes pagados por su Partido, en
misiones políticas. Viajó a la China en 1950, para representar a Colombia en el Congreso Mundial
por la Paz, con pasajes pagados por su Partido. Viajó a Moscú en 1954 para participar en el
Congreso de Escritores Soviéticos, con pasaje pagado por el Partido Comunista de la Unión
Soviética. Las únicas vacaciones que se tomó en su vida fueron: una semana en el Golfo de
Morrosquillo en 1950; una semana (conmigo) en la Laguna de Tota en 1951; una semana en un pueblo del Valle
Central de Chile, en 1959, junto con los hijos menores; y un tratamiento médico de dos meses en
Turcmenia o Turkmenistán (no Turmenia) y en el Mar Negro, en la década de 1980, pagado por su
partido.
35- "Carlos Vidales, el hijo mayor ex-militante del M 19 y residenciado desde 1982 en
Suecia" (p. 100). No. Yo estoy "residenciado en Suecia" desde el día 2 de octubre
de 1980. La fecha es importante, porque los servicios de "inteligencia" colombianos han querido
involucrarme en un crimen cometido en 1981 en Colombia. Les salió el tiro por la culata, porque mi
presencia en Suecia está documentada por la misma policía sueca.
36- "La hija mayor, Luz, que también da clases de literatura en la Universidad de
Estocolmo…" (p.100). Error. Luz no da clases de literatura en la Universidad de Estocolmo.
41, 42- "Aunque se declaraba un enamorado de las mujeres, y tuvo muchas amigas en su vida,
prefería fantasear con ellas. Siempre fiel a la causa, se dice que no tuvo amantes porque el
comunismo sólo toleraba la monogamia y tampoco aprobaba las separaciones y divorcios."
(p. 101). Falsedad y tergiversación. No prefería "fantasear", prefería hablar
con ellas de cosas razonables, porque se negaba a ver a la mujer como un simple objeto sexual, las
quería como interlocutoras, con su propio cerebro y su propia personalidad. No tuvo amantes porque era
monógamo, de la misma manera natural en que lo son los leones o los halcones, y de la misma manera
natural en que otros hombres son polígamos. Por eso, a diferencia de esos hombres, Vidales tuvo
verdaderas amigas, fenómeno que no cabe en el cerebro de muchos colombianos.
46- "A León de Greiff a veces lo criticaba fuertemente y otras lo admiraba."
(p. 102). Confusión. Lo quería y lo admiraba como amigo leal y sincero. Pero no compartía
sus criterios poéticos." |
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Volumen 1, Nº 43 15-ene-07
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