|
|

Circula quincenalmente a través de cafeterías, restaurantes y establecimientos similares de
Calarcá. |
|
EDITORIAL: INCONFORMIDAD, MOTOR DEL CAMBIO |
|
Pese al decir popular que nos mira como simples desinformados, pertenecemos al bando de los optimistas. No siempre
estamos allí, claro. Por momentos nos ubicamos frente al velo que esconde el modelo personal de mundo
idealizado. Nuestro franco optimismo radica más en la razón, que en la fe comprometida con divinidades
o en el instinto de conservación del organismo social, y trasciende las expectativas inmediatas de
región, país y mundo.
ACTITUDES DIVERSAS
Caractericemos actitudes frente a la realidad: de un lado están los indiferentes; eluden cualquier
complicación ideológica; se limitan, pasivos, a agotar su ciclo vital, ajenos a interrogantes o
búsquedas que los confronten con razones profundas, cumplen un resignado acomodo en los roles que les
corresponden y deshojan calendarios en espera del fin inevitable. Otro grupo lo integran aquellos que por razones
particulares gozan de privilegios ganados en forma legítima o nó y se sienten positivamente satisfechos
del mundo que les correspondió. Son una aplastante minoría que hace prevalecer sus intereses sobre los
del resto de la sociedad, validos de leyes dictadas dentro de su misma esfera, de códigos éticos laxos
y de la conformidad resignada de los demás.
LA POTENCIA DEL DESCONTENTO
Finalmente, quienes no estamos muy a gusto con el mundo que nos correspondió y por tanto deseamos cambios
fundamentales. ¿Somos la mayoría? Dentro de este último grupo existen divergencias diametrales:
no todos superamos con acciones la simple formulación del deseo de transformar; ni todos renunciamos a
métodos violentos para materializarlo. Algunos esperan las decisiones impuestas desde arriba, desde los
poderes de oportunos mesías políticos, religiosos o la trágica mezcla de ambos; otros creen que
la renovación, revolución o como quiera que se le llame, se debe dar primero al interior de las
personas y que el gran cambio será la progresión social de actitudes individuales.
Los frecuentes anuncios apocalípticos que pululan en la internet, son evidencias de que el mundo presiente
un cataclismo imaginado como destrucción material, pero que realmente consiste en el agotamiento de las
posibilidades de supervivencia del género humano, por la ruta que actualmente transita. Como fuere, es en la
legión de descontentos de toda condición, donde la humanidad guarda la esperanza de una mejor sociedad.
En ella fundamos nuestro optimismo.
Temprano o tarde, superadas las “gomas” que la tecnología pone al alcance del consumismo ingenuo, cuando
dejen de embelesarnos el último modelo de celular con cámaras y aditamentos mágicos, el
computador portátil de tamaño mínimo o la pantalla plana, cuando la comunicación
audiovisual inmediata con todos los rincones del mundo esté al alcance de todos, cuando sea imposible hacer
más fútil la existencia, entonces, la inconformidad, la necesidad de cambios, desencadenarán y
catalizarán procesos simultáneos al interior de las personas y en los organismos sociales.
FUTURO DESEABLE Y POSIBLE
Es probable que en tal momento de disloque histórico ocurran algunos hechos: uno, descubriremos, o mejor,
confirmaremos, que tecnología y cibernética no nos acercan a la felicidad; que aún esta
última, escuchando a Estanislao Zuleta, tendremos que reformularla; que ningún aparato o sustancia
colma nuestro espacio interior, o nos hace mejores individuos; tampoco la espiritualidad inducida desde los dogmas,
las escrituras, el temor o el terror; la propensión al consumo cederá, para dar paso a una
relación más ecuánime entre materia y alma, entre acumulación de bienes y
satisfacción.
Segundo, que todas las modas, por ahora deslumbrantes, pasarán a plano secundario y se impondrá lo
esencial del espíritu humano; descubriremos al otro, valoraremos de nuevo los afectos, lo sencillo, lo
auténtico, lo altruista; la filosofía se insertará en la cotidianidad, más como
búsqueda permanente e incierta que como un acopio doctrinal de certezas y verdades acabadas; el amor y el sexo
tendrán que converger en un nuevo pacto de complementariedad responsable; aunque la institución
familiar no pueda reeditarse en los mismos términos de antes, la reproducción tendrá que ser un
acto más vinculante y conciente.
Tercero, que la superación de las inequidades e injusticias entre países, y dentro de ellos con
comunidades débiles, excluidas o marginadas, en un escenario de declive del imperio, será objetivo
ineludible; el desbalance entre los que tienen todo y los que de todo carecen, se reducirá por fuerza o
razón en un sistema de relaciones económicas humanizadas. La democracia desarrollará nuevas
formas que, sin renunciar a sus ideales, cautiven el ánimo ciudadano, encaucen el valor de la opinión
construida sobre el conocimiento y se profundice la relación del sujeto con lo público; los humanos
tendremos tiempo para repensar la sociedad, para rescatar los rasgos de las etnias avasalladas, de las comunidades
diferenciadas, de las localidades, en contra del globalismo anulador; para asumir una relación de
armonía con el entorno ecológico y con el medio natural; hallaremos rutas alternativas de encuentro
entre la razón y otras fuentes de saber. Se extinguirá la vigencia de la guerra como mecanismo de
solución de conflictos y tensiones; la confrontación dialéctica pacífica, y una
ética desde y para la convivencia, serán los únicos recursos que permitirán la
subsistencia de la especie...
¿Demasiada utopía para un editorial? |
|
NOTAS CIUDADANAS: JARDÍN BOTÁNICO Y PARQUE-PLAZA BOÍVAR |
|
LOS ANDENES DEL JARDÍN BOTÁNICO
Debemos referirnos al peligro latente que representa para los usuarios obligados y ocasionales de la vía
al Valle, costado oriental, sector del Jardín Botánico de Calarcá, la inexplicable carencia de
andenes. El hecho de que esta área sirve de forzoso paradero de transporte para los habitantes de varios
barrios ( Balcones de la Villa , Lincoln, Ecomar, Arco Iris y otros) y eventualmente para los estudiantes de la
ciudadela educativa del sur, añade alto riesgo. Además de no existir andenes, en la franja que estos
deberían cubrir, se erigieron con inexplicable irresponsabilidad, una serie de montículos,
graciosamente decorados con maní forrajero y plantas ornamentales, pero que lanzan al transeúnte y al
deportista a competir por centímetros con tracto-camiones y toda clase de vehículos conducidos a alta
velocidad.
No es claro si es el Jardín, parte importante del llamado circuito turístico regional, la entidad
que debe asumir la solución, o si es INVÍAS, el Municipio, el Departamento o la Nación. Lo
cierto es que se atenta contra los habitantes de un populoso sector de la ciudad.
EL PARQUE-PLAZA BOLÍVAR
Hace días renunciamos a insistir en el fiasco que constituye la inconclusa y funesta remodelación
de este espacio. No obstante, de buena fuente hemos conocido la molestia y el desencanto de la señora
Alcaldesa respecto a la obra y a sus consecuencias, expresado en privado pero con total franqueza. Aunque un poco
tarde, justo es que coincida con la mayoritaria opinión ciudadana. Es necesario ahora, determinar las
responsabilidades administrativas y emprender las acciones que procedan. Además, si se trata de enmendar la
plana, es conveniente nombrar una comisión técnica que evalúe el real estado de la obra y se
realicen las correcciones que eviten un daño emergente mayor para el municipio y sus habitantes. A todas
luces, la obra está inconclusa, presenta fallas evidentes de diseño y de construcción, sobre
todo en el acabado y sellamiento de la loza, en el tratamiento de sus dilataciones, así como en la
dotación y manejo de las zonas previstas para jardín o zonas verdes. A propósito del tema,
¿alguien, desde la Administración Municipal , se ha preocupado por los comerciantes que llegaron a la
situación de insolvencia por cuenta de más de siete meses de inactividad forzosa y arbitraria? |
| RELATO URBANO: LO MÍO CON
RITA |
Por: Hugo H. Aparicio R.
A Oscar Zapata, leal amigo de POETINTOS, inspirador y conmovido lector de esta pequeña historia.
Tu recuerdo desciende a mi día suspendido de unos versos de Vallejo que el amigo echa a volar entre las
mesas de la cafetería. Por un pintado y un buñuelo, está dispuesto a escuchar el saldo que de
nuestras horas de complicidad, en la sala de espera del quirófano, permanece en la nostalgia...
A mi llegada, antes del alba, eras un ovillo sobre una silla. Piernas recogidas entre la falda hindú, y el
resto de ti enfundado en la chaqueta esquimal. Más tarde te desperezabas, de pie, estirando brazos y piernas
frente al ventanal, desde donde veíamos entre bruma, el primer trazo de luz sobre la ciudad. Te
incomodó descubrirme en la penumbra del salón. Tenso margen de silencio; mi sonrisa te arrancó
un susurro de buenos días que en definitiva encendió la luz matinal. Frases sobre el frío,
sobre el caos de tráfico que comenzaba a bullir entre pitos distantes. Luego, la explicación mutua de
nuestra presencia allí: respectivas madres a merced del bisturí y nosotros, sus únicas
compañías del momento.
¿Un café? debí traerlo desde el autoservicio; suficiente para despojarte de recelos y del
abrigo. Cabello en cascada oscura, asombros de miel con huellas de insomnio, dejo de tristeza en la voz.
Entre preguntas al personal médico, llamadas a familiares, y algún refrigerio, se deslizaron
confidencias, amores ausentes, los cumplidos... Audaz, propuse intercambiar nombres e incluir números de
teléfono en la transacción. Exigiste saber el mío, sacado de un santoral benigno. “Mi nombre es
feo, no me gusta”, advertiste. “Prefiero ignorarlo; llámame como quieras”. Insistí, ¿cuál
es tu nombre? “Es horrible, me llamo Rita”.
César Vallejo vino en mi auxilio. “¡Por favor!... Rita es nombre bello, evocador. ¿Ignoras que
la amada de mi poeta preferido, del peruano inmortal, llevaba tu nombre?”
Recité:
Qué estará haciendo esta hora
mi andina y dulce Rita de junco y capulí;
ahora que me asfixia Bizancio,
y que dormita la sangre,
como flojo cognac, dentro de mi...
Sonreíste; se me ocurrió entonces improvisar un obsequio que refrendaba el éxito de los
oportunos versos. A zancadas, bajé al parqueadero en busca del automóvil de Mami. Mala suerte; salida
obstruida. ¡Taxi, taxi!... ocho cuadras eternas, gradas a saltos y allí en mi estante, la Obra
Poética de César Vallejo en edición de lujo. Escribí una dedicatoria con frases
torpes, de novel seductor, y salí con el libro a las carreras.
Contrariando mi ganada fama de incumplido, llegué a tiempo para acompañarla en la camilla,
aún bajo anestésicos, desde la salida de cirugía hasta su habitación. Durante un rato,
en el sueño plácido que jamás le conocí, no era la gruñona jefe de hogar, ama
absoluta de su único hijo, a quien juzgaba carcomido por la pereza, obsesionado por la lectura inútil,
fantasioso hasta la mitomanía. Al despertar, los reproches de costumbre... “¡Ay! venirse una, sola, a
oscuras... ¡como si no tuviera a nadie en el mundo!... ¿Sacó la basura?, ¿le puso comida
a los canarios?, ¿a qué hora se vino?”...
Por un instante pensé en contarle. ¿Para qué? Transcurridos tantos años, deshecha la
vieja en cenizas, como pruebas irrefutables de lo mío con Rita bastan estos recuerdos y la Obra
poética de César Vallejo, con cursi dedicatoria, que conservo en sitio preferencial de mi
biblioteca.
- ¡Tómate el café! Se te enfrió. |
| POETAS
CALARQUEÑAS UNIVERSALES: GLORIA CECILIA DÍAZ ORTIZ |
RESEÑA BIOGRÁFICA
Nació en Calarcá, el 21 de septiembre de 1951. Licenciada en Lenguas Modernas de la Universidad del
Quindío en 1972. D.E.A. d'Etudes Approfondies en Edudes Romanes por la Sorbonne en 1983. Doctora en letras
(Mención de honor), Université de Paris III-Sorbonne Nouvelle, 1992. Fue profesora de literatura en
colegios colombianos de 1973 a 1982 y en la Universidad Externado de Colombia de 1979 a 1980. Asistente y profesora
de español en liceos franceses, corresponsal de la agencia UPI y de la cadena mejicana Radio Red, traductora
y correctora de textos para la Unesco. Autora de textos de Lengua Española para enseñanza primaria y
secundaria; en su tesis doctoral investiga los cuentos para niños en Colombia.
En 1983 recibió el 2º Premio en el Concurso nacional de cuento infantil "Rafael Pombo"
por La concha de caracol . Con El valle de los Cocuyos gana el Premio "Barco de Vapor"
en 1985 y el libro es incluido en La Lista de Honor de la CCEI en 1987. El sol de los venados obtiene el 2º
Premio del "Barco de Vapor" en 1992. En la actualidad reside en París.
OBRAS PUBLICADAS
- "Poemas para niños", en ¡Es el amor que pasa! : antología / de Ramón de
Zubiría.- Medellín, 1983
- "La concha de caracol", en La hora de los cuentos.- Inst. Colombiano de Bienestar Familiar ; O.E.A.,
1984
- El secreto de la laguna / il. Lluisa Jové.- Argos-Vergara, 1982; Toray, 1991 (Traducido al
catalán, euskari y gallego)
- El valle de los cocuyos / il. Francisco Meléndez.- SM, 1986 (Traducido al italiano)
- La bruja de la montaña / il. Emilio Urberuaga.- SM, 1990 (Traducido al italiano)
- El sol de los venados.- SM, 1993
- El árbol que arrulla y otros poemas para niños.- Armenia : Conceptos Gráficos, 1995
- Óyeme con los ojos -Ilustraciones de Chata Lucini-Colección Sopa de letras-Madrid: Anaya
|
a Elisa
Agosto vuela
con su camisa
de papel
y su corazón
de brisa.
Agosto, cometa
y canto,
molinete,
caracol de viento.
Agosto, remolino
de hojarasca,
pluma,
libro abierto.
Agosto, árbol
despeinado,
silbo alado,
quédate!
La noche
La noche es una capa
negra
con bordaditos de
estrella.
La noche es un gato
negro
con mil ojos de
diamante.
La noche es una mancha
negra
con chispas de plata
y oro. |
Ronda de brujas
Siete brujas
formaron la ronda,
siete brujas
con zapatos rosa,
siete brujas
en escobas verdes,
siete brujas
con batas celestes.
La bruja de la montaña,
la bruja del cafetal,
la bruja de la llanura,
las dos brujas del volcán,
una que vive en la selva
y la que vino del mar.
Siete brujas
formaron la ronda
en la noche cuajada de luces,
siete brujas
en escobas verdes,
siete brujas
en batas celestes |
| TALLER JUVENIL DE
PERIODISMO Y REDACCIÓN - MONTENEGRO |
Invitado por Leidy Bibiana Bernal y Umberto Senegal,
tuvimos la fortuna de compartir uno de los talleres que dictan, auspiciados por la Fundación Luis Felipe
Vélez, a los estudiantes de la Institución Educativa Los Fundadores de Montenegro. En la
próxima edición nos referiremos en detalle a la excelente labor y a los resultados de estos
talleres. |
| POETINTOS ANTERIORES |
Volumen 1, Nº 35 15-sep-06
Volumen 1, Nº 34 1-sep-06
Volumen 1, Nº 33 15-ago-06
Volumen 1, Nº 32 1-ago-06
Volumen 1, Nº 31 15-jul-06
Volumen 1, Nº 30 1-jul-06
Volumen 1, Nº 29 15-jun-06
Volumen 1, Nº 28 1-jun-06
Volumen 1, Nº 27 15-may-06
Volumen 1, Nº 26 1-may-06
Volumen 1, Nº 25 15-abr-06
Volumen 1, Nº 24 1-abr-06
Volumen 1, Nº 23 15-mar-06
Volumen 1, Nº 22 1-mar-06
Volumen 1, Nº 21 15-feb-06
Volumen 1, Nº 20 1-feb-06
Volumen 1, Nº 19 15-ene-06
Volumen 1, Nº 18 1-ene-06
|
Volumen 1, Nº 17 15-dic-05
Volumen 1, Nº 16 1-dic-05
Volumen 1, Nº 15 15-nov-05
Volumen 1, Nº 14 1-nov-05
Volumen 1, Nº 13 15-oct-05
Volumen 1, Nº 12 15-sep-05
Volumen 1, Nº 11 1-sep-05
Volumen 1, Nº 10 15-ago-05
Volumen 1, Nº 9 1-ago-05
Volumen 1, Nº 8 15-jul-05
Volumen 1, Nº 7 1-jul-05
Volumen 1, Nº 6 15-jun-05
Volumen 1, Nº 5 1-jun-05
Volumen 1, Nº 4 15-may-05
Volumen 1, Nº 3 1-may-05
Volumen 1, Nº 2 15-abr-05
Volumen 1, Nº 1 1-abr-05 |


|
|
|