Por:
Francisco A. Cifuentes S.
Sale a la luz pública un texto que confirma
el lugar intelectual por excelencia que ocupa el Municipio de Calarcá
en el concierto regional y nacional. Gracias a la tesonera labor de un ciudadano
calarqueño como lo es Álvaro López, que fuera de ser empresario, es
lector agudo y viajero cultural. El logró cohesionar treinta y nueve
escritores quindianos, casi todos de la Bella Villa, para dar cuenta de las diversas dimensiones
de la sociedad calarqueña: la flora, la historia, el folclor, el cuento,
la crónica, la poesía, el ensayo, la arquitectura, la filosofía y la
historia de una comarca que se proyecta nacional e internacionalmente,
gracias a estos cultores de la pluma.
En el libro CALARCÁ PARA
LEER encontrará el lector un abrebocas del destacado poeta nacional Juan
Manuel Roca, seguido de escritos de los bardos Luis Vidales, Baudilio
Montoya y las otras generaciones de poetas como Elías Mejía, Umberto
Senegal y los más jóvenes que le dan lustre a la comarca y que engalanan este valioso compendio
de cultura regional.
Bajo
la compilación y la edición de López se hallan escritos de profunda reflexión
filosófica como el de Noel Estrada Roldán, que recién llegado de Europa
muestra la influencia que tuvieron en él, pensadores tan connotados como Martín Heideguer
y Soren Kierkegard.
La vida cotidiana, los nombres y los sobrenombres también están recreados
en esta colección de la pléyade de escritores, que una vez más rescatan
la tradición cultural, literaria y artística de la Villa del Cacique.
Al
lado de bellos y cuidadosos textos literarios hallamos reflexiones sociológicas
e históricas acerca del devenir del municipio, conectado con Colombia
y el mundo, rescatando la biodiversidad, la arquitectura de la colonización antioqueña y las
perspectivas del municipio, que siendo relativamente pequeño en términos geográficos y demográficos
es grande en producción literaria desde tiempo atrás con nombres como Humberto Jaramillo Ángel
y Rodolfo Jaramillo Ángel, entre otros.
Calarcá se ha distinguido entre otras cosas por el
deseo de muchos de sus habitantes de conocer el mundo y deleitarse con
su cultura, como lo atestigua el rescate del Diario del Señor Eduardo
Norris por Europa hace un siglo, escrito memorable, detallado y que le dio pautas a otros
viajeros amantes de la cultura universal.
Por estas páginas
despliegan su pluma ex ministros, ex consejeros de estado, ex gobernadores,
ex alcaldes, profesores universitarios, escritores duchos y nobeles,
todos profunda y bellamente preocupados por la cultura de su pueblo natal o por quienes lo
han visitado y gozado.
Igualmente se adorna Calarcá Para Leer con las bellas fotografías de
la mirada aguda de la reconocida fotógrafa Olga Lucía Jordán, para completar
los discursos allí consignados.
Es invaluable la constancia de Álvaro
Jaime Ospina R., en la producción de este libro, continuando su labor
de dar a conocer Calarcá a través de los medios digitales.
Recomendamos la lectura del texto por su heterogeneidad cultural y frescura literaria y creemos
que realmente es un hito cultural que nuevamente se apunta Calarcá, demostrando
su cantera intelectual, para bien de la tradición, de las generaciones actuales y de un porvenir
reflexivo y estético, que le da puesto de honor en la historia colombiana. |