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CHINO FILÓSOFO
Carlos José Castillo Q.
El chinito miró la caja y curioso la desarmó. Apareció otra y también la
desarmó, y luego otra, y otra y muchas cajas más.
Cuando desarmó la última caja sintió que se quedaba sin piso, sin cielo,
y cayó en un irremediable vacío.
ENTREVISTA DE TRABAJO
Alberto Esquivel
¿Quién es el Rey de la Selva? -una vez más preguntó el empresario.
El León -volvió a contestar el trabajador.
Y por este error no fue aceptado.
DESPEDIDA
Alberto Esquivel
Amigo Mío, usted me cae bien porque es inteligente, presta atención, no le da miedo mi
palabra como a unos políticos que ahora estaban celebrando en un bar el triunfo en las elecciones y
hablaban del pueblo por aquí y el pueblo por allá y apenas me les acerqué les
parecí feo, les olí maluco, se sintieron amenazados y ordenaron sacarme. Yo hablo veinte
idiomas desde el italiano al japonés, puedo dictar cualquier conferencia porque soy creativo,
ilustrado, espiritual, divertido, detallista, excelente profesor, fluido de palabra y entendido en el amor.
Le puedo recitar la mayoría de los poemas que se han escrito sobre la tierra, hablar de casi todas
las películas que se han filmado, recordarle canciones y hacerlo vibrar con los pasajes de algunos
dramas que han conmovido la sensibilidad humana. Soy bueno para dibujar una tormenta en un arrecife y
gritar dentro del agua, arrancar melodías de antiguos instrumentos y sembrar una que otra flor. Soy
un alma empecinada en cuestionar el orden establecido, le puedo quebrar una ley, violar una
prohibición, los imposibles para mí no existen. Le resuelvo ecuaciones matemáticas,
las soluciones en química las inventé yo, ayudé a Einstein a desarrollar sus
teorías, pero, Amigo Mío, me tengo que despedir, sólo necesito que me regale mil
pesitos para comprar un café con pan.
VARIACIONES EN TORNO A UNA MÁSCARA
Rey Carlos Villadiego
Este era un hombre que usaba una máscara para relacionarse cotidianamente con sus
congéneres. Por la mañana, antes de salir hacia el trabajo, se la ponía, y por la
noche, ya en casa, la colgaba en el armario. Así hizo durante años, día tras
día, noche a noche, hasta que una noche le pasó algo inusitado, que creemos pudo haber sido
una de estas situaciones:
a. El hombre, en vez de guardar la máscara en el armario, colgó su cara.
b. El hombre no pudo despegarse la máscara y nunca más lo logró.
c. El hombre optó por usar varias máscaras y después de un tiempo no supo
cuál de todas era su cara.
En cualquier caso, a este hombre ya no lo identificaremos jamás. |
EL FANTASMA EXISTENCIALISTA
Rey Carlos Villadiego
Sorprendí a un fantasma pisando repetidamente un sitio en el suelo.
¿Qué haces? -le pregunté.
Intento dejar huellas.
¿Para qué?
Para convencerme de que existo.
Ahora somos dos - le dije, y comenzamos una estrecha amistad.
ESPEJO SOMBRÍO
Carlos José Castillo Q.
Cansadas de tomar el sol y de escucharlos conversar durante toda la tarde; con mutuo afecto se
despidieron y cada una partió hacia su casa. Los hablantes interrumpieron su plática
y, a rastras, se fueron detrás de sus sombras.
BIBLIOGRAFÍA
Carlos José Castillo (Colombia): "Espejo sombrío", "Chino
filósofo", en Los inmortales. Agenda 2005, Colombia 2000.
Alberto Esquivel (Colombia): "Despedida", "Entrevista de trabajo", en Muchacha
violenta. Imprenta Departamental del Valle del Cauca, Cali, Colombia, 2003.
Rey Carlos Villadiego (Colombia): "Variaciones en torno a una máscara", "El
fantasma existencialista", en El retrato inconcluso. Imprenta Departamental del Valle del
Cauca, Colombia, 1998. |