
DESPIERTO
César Vallejo
Perú
Conozco un hombre que dormía con sus brazos. Un día se los amputaron y quedó
despierto para siempre.
EL HOMBRE Y SU SOMBRA
Álvaro Menen Desleal
El Salvador
La "Carta del Tiempo" número 116 correspondiente al año 1962, aparte
de indicar que la humedad relativa a la fecha era de 90 por ciento y la
presión atmosférica
de 1011.0 milibares (y otras cosas de igual jaez, como la temperatura, el
crepúsculo civil,
etc.), decía esto como algo de no mayor importancia:
Finalmente, hay que mencionar que los días 16 y 17 de agosto, a las 12 horas y 4 minutos
pasado meridiano, el sol, por segunda vez en este año, se encuentra en el cenit y no proyecta
sombra.
Fue un grave problema para Williams: Al salir de casa, pisó la calle pero no vio su
sombra. Dedujo por eso que había muerto, y se echó a dormir.
Williams fue enterrado; mas su sombra, que conocía el fenómeno, pasa las horas del
día sentada a la puerta del Servicio Meteorológico, clamando por un cuerpo, y es
gran molestia para los empleados.
FIN
Fredric Browm
Estados Unidos
El profesor Jones había trabajado en la Teoría del tiempo por muchos años.
"Encontré la ecuación clave", le dijo a su hija. El tiempo es
un campo. Yo inventé esta máquina que puede manipular, incluso invertir, ese campo".
Presionando un botón mientras hablaba, dijo: "Esto debería hacerlo
retroceder hacerlo debería esto" dijo, hablaba mientras botón un presionando.
"Campo ese, invertir incluso, manipular puede que máquina esta inventé yo.
Campo un es tiempo el". Hija su a dijo le, "clave ecuación la encontré".
Años muchos por tiempo del Teoría la en trabajado había Jones profesor el
EL ESPOSO
Norge
Francia
Él se casa con una muerta. Ella no se lo había dicho. Se ocultan muchas cosas
cuando uno quiere casarse. Ella hace todo lo posible pero se vuelve carroña. Al final,
por el olor, él se da cuenta de todo.
Demasiado tarde, está casado. Entonces, él muere a su vez para arreglar el asunto.
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LA CARTA
José Luis González
Puerto Rico
San Juan, Puerto Rico
8 de marzo de 1947
Qerida bieja:
Como yo le desía antes de venirme, aquí las cosas me van vién. Desde que
llegué enseguida incontré trabajo. Me pagan 8 pesos la semana y con eso vivo como
don Pepe el administradol de la central allá.
La ropa aqella que quedé de mandale, no la he podido compral, pues quiero buscarla en una
de las tiendas mejores. Digale a Petra que cuando valla por casa le boy a llevar un regalito al
nene de ella.
Boy a ver si me saco un retrato un día de estos para mandáselo a uste.
El otro dia vi a Felo el hijo de la comai María. El esta travajando pero gana menos que yo.
Bueno recueldese de escrivirme y contarme todo lo que pasa por alla.
Su ijo que la qiere y le pide la bendisión. Juan
Después de firmar, dobló cuidadosamente el papel ajado y lleno de borrones y
se lo guardó en el bolsillo de la camisa. Caminó hasta la estación de correos
más próxima, y al llegar se echó la gorra raída sobre la frente y
se acuclilló en el umbral de una de las puertas. Dobló la mano izquierda,
fingiéndose manco y extendió la derecha con la palma hacia arriba.
Cuando reunió los cuatro centavos necesarios, compró el sobre y el sello y
despachó la carta.
EL MICRORRELATO
David Lagmanovich
Argentina
¿Qué teoría hay que cubra este fenómeno relativamente reciente,
el del microrrelato hispanoamericano? Antes que una revisión crítica de las respuestas,
será productivo que nos preguntemos cuáles son los problemas teóricos que
plantea este tipo de textos. A mi entender, los microrrelatos ponen en foco
dos problemas fundamentales, al menos en relación con cuestiones de género (literario).
El primero consiste en establecer si el microrrelato es o no un caso particular
del cuento, y en caso afirmativo, si constituye un subgénero del primero. La segunda pregunta
sería
si el microrrelato es intrínsecamente homogéneo o híbrido: si tiene unidad
genérica,
o es una suerte de cruce de géneros. El microrrelato no puede entenderse sino dentro de
un proceso de evolución del género "cuento". Esto no quiere decir que
cuentos y microcuentos sean la misma cosa. Las minificciones son parte del
continuo narrativo, que contiene también ciclos novelísticos, novelas individuales,
nouvelles y cuentos.
BIBLIOGRÁFICA
Casa de geishas
Ana María Shua
Editorial Sudamericana. Narrativas argentinas.
Buenos Aires, Argentina, 1992
Todo se conjuga en los microrrelatos de Ana María Shua: realidad y fantasía, lo
poético y lo prosaico, la seriedad filosófica y el humor, la crítica a la
sociedad, al fanatismo religioso, a la mentira política, a las convenciones humanas. Sólo
que la escritora argentina no requiere de largos discursos para concretar la intensidad de sus
emociones y sus sentimientos: le bastan, en ocasiones, dos renglones, cuatro o menos de veinte,
para darnos un retrato descarnado, cruel, incisivo, del ámbito en que vivimos. Prosa magistral
la suya y síntesis vigorosa mediante las cuales evidencia la sólida estructura del
microrrelato como género, en este libro los lectores y escritores de minificciones pueden
aprender esos detalles técnicos del minicuento que no se dan en los manuales sobre dicha
forma literaria. |