
LOS CUERNOS DE LA LUNA
Guillermo Velásquez Forero
Colombia
Mijito, si le pasa algo, avisa.
Le recomendó una madre a su hijito del alma que salía a cumplir una peligrosa
misión en defensa de la libertad, la patria, las instituciones y demás paraísos
remotos. Y una noche, el muchacho apareció cabalgando en silencio sobre los cuernos de la luna;
venía a avisar que había muerto.
MENSAJE PARA EL LORO
Rumi
Persia
Erase una vez un mercader que tenía un loro encerrado en una jaula. Cuando estaba a punto de
visitar India, le dijo al pájaro:
Voy a viajar a tu tierra natal. ¿Quieres que les dé algún mensaje a tus parientes
de allí?
Diles simplemente - dijo el loro - que vivo aquí, en una jaula.
Cuando el mercader volvió le dijo al loro:
Siento decirte que en cuanto informé a tus parientes en la jungla que estabas enjaulado, uno de
ellos, tan pronto como oyó la noticia, cayó al suelo desde su rama.
Sin duda, murió de pesar.
Cuando el loro lo escuchó, cayó y quedó tendido en el suelo de su jaula.
Tristemente, el mercader lo cogió y lo puso fuera en el jardín. Entonces el loro, que
había recibido el mensaje, se incorporó y voló fuera de su alcance.
DICEN
Felipe Garrido
Méjico
Dicen que lo mira a uno con negros ojos de deseo. Que es morena, de labios gruesos, color de sangre.
Que lleva el cabello suelto hasta la cintura.
Dicen que uno tropieza con ella de noche, en los andenes del metro, en alguna estación casi
vacía. Que al pasar se vuelve apenas para mirar de soslayo. Que deja en el aire un perfume de
prímulas.
Que viste blusas de colores vivos y pantalones ajustados; que calza zapatos de tacón alto.
Dicen que camina echando al frente los muslos, con la cabeza erguida. Que quiebra la cintura como si
fuera bailando.
Dicen que uno debería estar prevenido, porque no hace ruido al caminar. Que, sin embargo, lo
habitual es sucumbir. Seguirla a la calle. Subir tras ella las escaleras.
Dicen que afuera camina más despacio. Que se detiene en algún rincón oscuro. Que
no hace falta cruzar palabra. Que no pregunta nada; que no explica nada.
Dicen que la metamorfosis es dolorosa e instantánea. Que por eso en algunas estaciones del
metro hay tantos y tantos perros vagando, con la mirada triste, todavía no acostumbrados a su
nueva condición.
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CUENTO DE HADAS
Alejandro Jodorowsky
Chile
Una rana que lleva una corna en la cabeza le dice a un señor: “Béseme, por
favor”. El señor piensa: “Este animal está encantado. Puede convertirse en una
hermosa princesa, heredera de un reino. Nos casaremos y seré rico”. Besa a la rana. Al
instante mismo se encuentra convertido en un sapo viscoso. La rana exclama, feliz:“¡Amor,
mío, hace tanto tiempo que estabas encantado, pero al fin te pude salvar!”.
¿HAY DIFERENCIA?
Roberto Restrepo
Colombia
Dime, papá ¿es cierto que entre hombre público y mujer pública hay
diferencia?
¡Oh, sí, hijo! La mujer pública es un ser miserable, que ha arrastrado su honor,
en tanto que el hombre público es... Aguarda, aguarda, hijo, que... también el hombre
público... Sí, sí; ya comprendo: la una es un ser sin moral, en tanto que el otro...
¡Oh; sí hay diferencia! La mujer pública vive de escándalo en escándalo;
y el hombre público... ¡Oh! tal vez no puedo hacerte comprender mi idea. Ya, ya sé:
la mujer pública engaña, y finge con tal arte que nadie descubre su falsía; porque
tiene vocabulario rico para seducir y atraer; pero ahora sí creo explicártelo claramente:
la mujer pública tiene pasiones desordenadas; y tan pronto tiene amores fuera de medida como llega
al odio ciego y a venganzas atroces; y el hombre público... ¿De qué; de quién
te hablaba?... Es verdad, hijo; y no acierto a expresarme con claridad. Si parece que un concepto y otro
se confundieran... Pero, no: que sí hay diferencia, grande. Ya empiezo a despejarme: la mujer
pública: duerme el día para entregarse de noche a orgías y festines; y el hombre
público... Bien; es que no he podido captar mis ideas y mis palabras; pero sí hay
diferencia: la mujer pública trafica con su honor y con los sentimientos más sagrados...
¡Oh! pero el hombre público... No. Ya entiendo, hijo... No hay diferencia.
LOS MICRORRELATOS
Francisca Noguerol
España
Los microrrelatos considerados por la crítica hasta hace poco carentes de peso
específico, modestos en su intención o extravagantes en su forma, han sido cultivados sin
embargo por los nombres más importantes de la literatura hispanoamericana de la segunda mitad del
siglo. Los escritores que elaboran estos relatos cortísimos observan un “ars
poética” específica, con diversos puntos que los vinculan entre sí y que
permiten establecer las características de un nuevo corpus narrativo bien definido. La
nómina de autores que lo practican da idea de su importancia, especialmente en países como
Méjico, Venezuela, Argentina o Chile. El microrrelato como tal constituye una categoría
estética diferenciada a partir de los años sesenta, cuando comienzan a cultivarlo autores
de la talla de Jorge Luis Borges, Augusto Monterroso, Marco Denevi, Enrique Ánderson Imbert o
Julio Cortázar.
BIBLIOGRÁFICA
LUZ DE FUGA
Guillermo Velásquez Forero
Ornitorrinco Editores. Primera edición, marzo de 1996.
Tunja, Boyacá, Colombia. 164 páginas.
Dibujo de cubierta e ilustraciones: Gonzalo Arcángel Acero Bustos
Cuando terminamos la lectura de este libro de minicuentos, descubrimos otro de los grandes
vacíos, y el poco rigor investigativo, de antologías como la de Henry González
(La minificción en Colombia) donde se ignora tan importante escritor de minificción en
Colombia. Todos los elementos del género los maneja Guillermo Velásquez Forero mediante un
lenguaje pleno de metáforas, sátira e ironía, capaz de circunscribir en relatos
ultracortos, dramas políticos, sociales, económicos y psicológicos de honda
intensidad. El universo de sus minificciones es el de Colombia o el de cualquier otro país de
Latinoamérica, agobiados por el poder militar, por la miseria y la angustia de la supervivencia,
por la desigualdad económica, el desamparo y la soledad del hombre actual. Guillermo
Velásquez, con los 104 microrrelatos de Luz de fuga se ubica, por derecho propio, por su estilo
y su contenido, entre los más representativos escritores de minicuento en Colombia, y entre las
voces capaces de ganar un puesto a nivel latinoamericano. Agradecemos a Guillermo Bustamante Zamudio,
quien nos dio a conocer a este escritor. |