¿SERÍA FANTASMA?
George Loring Frost
Al caer de la tarde, dos desconocidos se encuentran en los oscuros corredores de una
galería de cuadros. Con un ligero escalofrío, uno de ellos dijo:
Este lugar es siniestro.
¿Usted cree en fantasmas? Yo no -respondió el otro- ¿y usted?
Yo sí -dijo el primero- y desapareció.
CRÓNICA DE LA CIUDAD DE QUITO Eduardo Galeano Uruguay
En las manifestaciones de izquierda, desfila a la cabeza. Suele asistir a los actos
culturales, aunque lo aburren, porque sabe que después hay farra. Le gusta el ron, sin hielo ni agua,
pero que sea cubano. Respeta los semáforos. Camina Quito de punta a punta, al derecho y al
revés, recorriendo amigos y enemigos. En las subidas, prefiere el ómnibus, y se cuela sin pagar
boleto. Algunos choferes le tiran la bronca; cuando se baja, le gritan tuerto de mierda.
Se llama Choco y es buscabronca y enamorado. Pelea hasta con cuatro a la vez; y en las noches de luna llena,
se escapa a buscar novias. Después cuenta, alborotado, las locas aventuras que viene de vivir. Mishy
no le entiende los detalles, aunque le capta el sentido general. Una vez, hace años, se lo llevaron
muy fuera de Quito. La comida no alcanzaba, y resolvieron dejarlo en el lejano pueblo donde había
nacido. Pero volvió. Al mes, volvió. Llegó a la puerta de su casa y se quedó
ahí tirado, sin fuerza para celebrarlo moviendo el rabo, ni para anunciarlo ladrando. Había
andado por muchas montañas y avenidas y llegó en las últimas, hecho una piltrafa, los
huesos a la vista, el pellejo sucio de sangre seca. Desde entonces odia los sombreros, los uniformes y las
motocicletas.
EL MICRORRELATO Pilar Tejero España
Este microgénero sabe conjugar la brevedad con la sensibilidad artística y
la reflexión. Su extrema parquedad exige la condensación del pensamiento, el estrujamiento de
las ideas en pocas palabras. Para ello se ponen en práctica diferentes técnicas: la frase final
aguda o ingeniosa que provoca el afecto sorpresivo; la interacción con otros textos y autores de
nuestra cultura occidental (referencias bíblicas, míticas, literarias, históricas) e
incluso de culturas ajenas; la ruptura de cánones genéricos y expresivos con el propósito
de despistar al lector; la burla, la ironía, la parodia, diferentes formas y técnicas de la risa. |
ENCUENTRO CON EL DIABLO Tradición Sufí
Cierto hombre devoto, convencido de que era un sincero buscador de la Verdad, se
sometió a un largo curso de disciplina y estudio. Tuvo muchas experiencias con varios maestros,
tanto en su vida interna como externa, por un periodo considerable de tiempo. Un día meditando, vio
de pronto al diablo sentado a su lado. Aléjate, demonio - gritó -, tú no tienes
ningún poder para dañarme, pues yo estoy siguiendo el Camino de los Elegidos. La
aparición se esfumó. Un verdadero sabio que pasaba por allí, le dijo con tristeza:
¡Ay, amigo! Has puesto tus esfuerzos sobre bases tan inseguras como tu miedo inalterado, tu avaricia y
tu autoestima, y has llegado a tu última experiencia posible. ¿Y por qué? -
preguntó el buscador. Ese diablo es en realidad un ángel. Diablo es como tú lo has
visto.
TAXIDERMISTA Hugo Hiriart.
Orgulloso, el maestro taxidermista nos enseña un amasijo de hilos y pegamento
amarillo: esto es un ganso salvaje, nos dice, nada más le faltan el pico, las plumas, las alas, la
cola, las patas y los ojos.
BIBLIOGRÁFICA El libro de los abrazos
Eduardo Galeano. Entre la historia, la ficción y la poesía. Con esta obra el
narrador uruguayo conserva su altura como uno de los más representativos escritores de
minificción en lengua castellana. Textos cargados de humor y de crítica donde lo real y lo
fantástico se hermanan para construir pequeños universos narrativos. Tercer Mundo Editores
Colombia 1997. |