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ANA MARÍA SHUA
Argentina
LA PISTA CONFUSA
Es invisible pero deja huellas. Por las huellas es posible seguirlo. En una encrucijada las huellas se
dividen. Son invisibles pero dejan huellas. Por las huellas es posible seguirlos. Sólo que en cada
encrucijada vuelven a dividirse las huellas.
FRUTA CON BICHOS
Muerdo una fruta. La fruta tiene gusanos. Los gusanos son contagiosos, dice mi mamá. Por
eso me pica tanto. Me quito las zapatillas y las medias. Tengo gusanos blancos, movedizos,
entre los dedos de los pies. Si me los saco, vuelven a brotar. Son molestos pero vale la pena:
cuando mi hermana los vea, no va a querer morderme nunca más.
CENICIENTA II
Desde la buena fortuna de aquella Cenicienta, después de cada fiesta la servidumbre se agota
en las escalinatas barriendo una atroz cantidad de calzado femenino, y ni siquiera dos del
mismo par para poder aprovecharlos.
EL VIEJO Y LA MUERTE
El hombre muy viejo se jactaba de conocer a la muerte porque estaba más cerca de ella que
otros hombres. Muchos le preguntaban cómo es, y para cada uno pensaba la respuesta que lo
dejaría satisfecho. Es como antes de haber nacido, es como un rinoceronte ciego, es como la
cocina de la casa de tu abuela. Así decía, y por sus palabras era amado. Sin embargo, la muerte
lo había visitado ya, sin que él fuera capaz de reconocerla: y hacía mucho que estaba en ella
sin saberlo.
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ESPECTROS
Si los fantasmas se esconden a tu paso con temblores de sábana, si los esqueletos vuelven
a zambullirse de un salto en sus propias tumbas, no te jactes, amigo. Nunca te jactes de asustar
a los espectros. Las muecas de terror con que se apartan de tu camino no son más que simulacros
con los que pretenden hacerte creer que todavía estás vivo.
LA FIESTA
Al atravesar la puerta cancel hay un iperchero. Se solicita a los invitados que dejen allí
sus cuerpos, los que toman de inmediato una coloración lívida. Aunque
esta precaución cumple eficazmente con su función específica, la de ahorrar
trabajo de limpieza después de la fiesta a la anfitriona y sus criadas, quizá no sea buena
idea. Muchos visitantes participan distraídos en las espirituales diversiones preparadas para
ellos, porque temen que alguien les robe sus rasgos más preciados (los hoyuelos, los tobillos,
cierta agradable relación entre anchura de hombros y caderas). Otros preferirían comer canapés.
Los más, preocupados por la buena conservación de sus perecederos envases, se van demasiado
temprano. Sin hablar de los que prefieren no venir, perderse la fiesta.
ERMITAÑO I
Con ambrosía en la mesa de los reyes fue tentado el ermitaño, y con el olor del pan oscuro
que su madre sacaba del horno en las mañanas. Y diez años resistió y
después estuvo libre de la tentación.
Con los temores y horrores del infierno fue tentado el ermitaño/ y con la imagen de su mismísimo
padrastro, las riendas en la mano. Y quince años resistió y estuvo libre
de la tentación.
Con mujeres colmadas de carnes y deseos fue tentado el ermitaño y con la hija del herrero
de su pueblo, que cierta vez le había sonreído. Y veinte años resistió y estuvo libre de la
tentación.
Y después de veinte años de vida en el desierto, ya nada lo tentó, y su corazón fue árido y seco,
y su sacrificio ya no tuvo mérito.
BEBÉ VORAZ
De vez en cuando, casi involuntariamente, el bebé muerde el pezón. Después
sigue mamando. La madre lanza un breve grito pero inmediatamente recupera su placidez. Aunque
progresivamente pálida, debilitada, mamá extraña durante el día a ese bebé gordo y rosado
que sólo llega de noche, que se va gateando por el jardín poco antes del amanecer. |
Nació
en Buenos Aires, Argentina, en 1951. Escritora de gran variedad de géneros: cuento, novela,
poesía, libros de humor, antologías, guiones de cine, teatro y danza. Reconoce que el microrrelato
es su "habitat natural". Ganó el premio nacional de literatura en 1997. Vivió algún
tiempo en Francia. Autora de varios libros de literatura infantil. Sus libros de minificciones
son: La sueñera (1984), Casa de geishas (1992), Botánica del caos (2000). La revista Quimera
publicó en 2003 dieciocho microrrelatos inéditos suyos. Se define a sí misma como: "una
lectora ecléctica, eso es todo. Y como leo de todo, escribo de todo". Figura en varias
antologías internacionales.
Los minicuentos incluidos hacen parte de su libro "Casa de geishas". Editorial
Sudamericana, Buenos Aires, Argentina, 1992. |