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Minificciones
Directora: Leidy Bibiana Bernal Ruiz ~ minificciones@gmail.com

 NÚMERO 36

imagen 36PERIPECIAS DEL SOLDADO
Alfonso Alcalde
Chile

Le dije al mariscal de campo con todo respeto: Usted me envía al matadero. Está previsto que en este ataque nadie escapará con vida. Ahora bien, usted me obliga a disparar con este torpe fusil que tiene un corcho en la punta, mi general. Usted me dice que esperamos la hora cero para asaltar al enemigo que nos espera con las ametralladoras camufladas en las casamatas.

Mi capitán, no es que yo sea cobarde. Saludo a la bandera antes de partir, soy joven, difícil sostener que tengo derecho a la vida y la guerra es la guerra, eso está claro, mi cabo, pero el hecho de que yo me haya enredado con su mujer, después de todo, se puede arreglar con un trato de caballeros. En todo caso cuando se acueste con ella dígale que mis últimas palabras fueron: ¡Viva la patria, viva el amor!, pero no le dé mayores detalles cuando se ponga a llorar y salga a buscarme en medio de la noche, mi sargento cornudo.


INVITACIÓN
Juan Romagnoli
Argentina

Pedro regresa a su casa con un compañero de trabajo, al que ha invitado para que conozca a su joven esposa.

Es acá -anuncia-, entrá...

Permiso -dice el educado compañero y ambos ingresan a un living.

De inmediato Pedro se queda tieso. El compañero nota su gesto de extrañeza.

¿Pasa algo? -pregunta.

No me vas a creer -dice Pedro-, pero esta no es mi casa.

¿Cómo que no? -el compañero está confundido.

Por una puerta aparece un anciano. Antes de que diga nada, Pedro lo ataja:

Lo siento, lo siento, disculpe usted; se trata de un error, no quise entrar en esta casa.

Toma al compañero de un brazo y salen.

Una vez afuera, Pedro continúa disculpándose. Finalmente, dice:

No te preocupes, me pasa seguido, pero ya le conozco la maña.

Toma el picaporte y lo sacude con firmeza, hasta que se oye un clic.

Ahora sí -asegura-, entremos.

Entonces, mientras cierra la puerta, dice:

Te presento a mi esposa...

EN NOMBRE DEL PUEBLO
Antonio Montero A.
Chile

El patriarca ordenó: ¡Que los fusilen a todos en nombre del pueblo! Y los soldados fusilaron a los hombres.

Entonces las mujeres gritaron: ¡Eran nuestros hombres y nuestros hijos esos que fusilaste!

Y el patriarca ordenó: ¡Que las fusilen a todas en nombre del pueblo!

Y los soldados fusilaron a las mujeres.

El pueblo entero gritó entonces: ¡Que fusilen al pueblo en nombre del pueblo!

Y los soldados fusilaron al pueblo. Pero como los soldados también eran pueblo se fusilaron entre ellos.

Entonces el patriarca se retiró a escribir sus memorias a la solitaria e inexpugnable fortaleza. Pero también contrató los servicios de un extranjero erudito y muy famoso para que narrara la epopeya del pueblo. En nombre del pueblo.


DIÁLOGO AMOROSO
Sergio Golwarz
México

Me adoro, mi vida, me adoro... A tu lado me quiero más que nunca; no te imaginas la ternura infinita que me inspiro.

Yo me adoro muchísimo más... ¡con locura!; no sabes la pasión que junto a ti siento por mí...

No puedo, no puedo vivir sin mí...

Ni yo sin mí...

¡Cómo nos queremos!

Sin que yo me ame la vida no vale nada...

Yo también me amo con toda mi alma, sobre todo a tu lado...

¡Dame una prueba de que te quieres!

¡Sería capaz de dar la vida por mí!

Eres el hombre más apasionado de la tierra...

Y tu la mujercita más amorosa del mundo...

¡Cómo me quiero!

¡Cómo me amo!


EL OTRO
Manuel Díaz Martínez

Me pidió permiso para sentarse a mi mesa y se sentó. Un surco ennegrecido le cruzaba la garganta. No pude evitar el calosfrío.

¿Le llama la atención mi cicatriz? -preguntó el joven.

¡Ah, no! -fue mi hipócrita respuesta.

Es una desgracia que aún me tortura. Al final de la guerra me hicieron prisionero y un oficial me sableó. Me dieron por muerto, me abandonaron.

¿Al final de qué guerra?

De la guerra contra España.

¿Cómo?

De la guerra contra España.

Llamé al camarero. Le pedí la cuenta y agregué:

Mire a ver qué desea tomar el señor.

¿Qué señor? -masculló el camarero.

 BIBLIOGRAFÍA

Alfonso Alcalde (Chile): "Peripecias del soldado", en Epifanía cruda. Argentina, Ediciones de Crisis, 1974.

Juan Romagnoli (Argentina): "Invitación", en Dos veces bueno 3, Cuentos breves de América y España, Raúl Brasca, Ediciones Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos. Argentina, 2002.

Antonio Montero Abt (Chile): "En nombre del pueblo", en Cien microcuentos chilenos. Juan Armando Epple. Editorial Cuarto propio, Chile, 2002.

Sergio Golwarz (México): "Diálogo amoroso", en Relatos vertiginosos, Lauro Zavala. Alfaguara, México, 2002.

Manuel Díaz Martínez (?): "El otro", en revista El cuento. No.40, pág. 144. México, 1970.

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