Por Manuel Gómez Sabogal. (manuelgomez1a@gmail.com)
Hace muchos años, religiosos y personas con suficiencia moral, enseñaban religión.
Luego, dicha materia se suprimió de todos los espacios de enseñanza.
Hoy, vuelve y se revive la enseñanza de la religión, pero se aviva una polémica que,
se me hace, es interesante. En prensa, radio y televisión se lee, escucha y ve cómo hay
opiniones diferentes al respecto.
Recuerdo en este momento algunas frases en un diálogo de una de las canciones de Facundo Cabral:
“Hay una sola raza: la humanidad. Hay una sola religión: el amor. Hay un solo Dios y está
en todas partes.”
“Hay una sola religión: el amor.” Sencilla definición de religión,
expresada por un artista. Además, está en la Biblia, en Mateo 22 – 37. Pero, poco aplicada
en cualquier parte, por cualquier creyente, en cualquier creencia.
Parece como si la palabra religión despertara demasiado recelo en todas partes. Precisamente,
gracias a la falta de la enseñanza de la religión, nuestro país está así.
La corrupción se campea por todas partes. No hay respeto por la vida, por la persona, por el ser
humano. Por nada.
No soy moralista, ni pertenezco a ningún centro especial religioso o algo por el estilo. Soy tan
normal como quien lee esta nota.
Lo cierto es que, acepto y estoy muy de acuerdo con la frase de Cabral. Lastimosamente, el problema no es
qué se va a enseñar en religión, cual religión, qué creencia.
Acabo de leer en El Tiempo que “…dos de cada diez profesores están preparados para
enseñar religión”. ¡Sorpresa! Yo que pensé, imaginé, creí que
muchos más podrían enseñar religión. Me equivoqué.
Siempre he creído que religión es vida. Sin embargo, hoy, después de leer
“¿Cuál religión enseñar?” Me queda claro que poco o nada sabemos de
la misión de educar.
En colegios y universidades continúa una discusión que es interesante, pero que no se analiza
con cuidado. Si quien enseña religión en un colegio no es honesto, serio, sincero y no muestra
con su vida, con su ejemplo lo que transmite, entonces, nada se está haciendo.
Así sean profesores de Química, Física, Español, pueden estar enseñando
religión con su ejemplo de vida.
En un país como el nuestro, donde la corrupción hace camino cada día, donde muchos van
a misa o a cultos y salen luego a no aplicar lo que allí se escucha, se lee o se dice, me pregunto:
¿Cuál religión? ¿Quién enseña?
La credibilidad en quien enseña es importante. Por consiguiente, la pregunta que dejo para quien desee
contestarla es ¿quién va a enseñar religión en los colegios? |