Por Manuel Gómez Sabogal. (manuelgomez1a@gmail.com)
Muchos, muchos años después, logré ver la fuerza estudiantil. En los años 70, quienes lo hicimos, logramos recuperar algunos de los sueños perdidos.
Hoy, veo cómo los jóvenes se aferran y luchan por lo que tanto quieren. Eso es bueno. Es reconfortante saber que no están callados, que no son manipulados. Que piensan, sienten y luchan contra lo que no debe aprobarse porque sí.
Ha habido quienes están en contra de los estudiantes. Ha habido amigos del gobierno y que insisten en que la Reforma es correcta. Pero, no hay qué comerse el cuento entero. Los estudiantes están vivos, ahí, en marchas, en un grupo representativo y con quienes los representan.
En todos los rincones del país se hallan los estudiantes, los padres de familia, mucha gente, apoyando su causa. Una causa real, seria y honesta.
No hay reversa en este momento. Nada de echar para atrás lo logrado hasta el momento.
"No les vamos a hacer conejo", dijo el Presidente. Entonces, ¿antes sí? En otras épocas ¿hubo conejo? Y el juego de cuando acaben las protestas retiramos la reforma o cuando retiren la reforma volvemos a clase se está dando. La Ministra de Educación no quiso dar su brazo a torcer y por ello, la respuesta estudiantil no se hizo esperar.
Falta que muchos lean el proyecto, si no lo han hecho para que profundicen y entiendan que este país los requiere mejores que algunos de los actuales profesionales que ocupan altos cargos en el gobierno. Este país necesita profesionales que sean honestos y que lleven a este país a ocupar un excelente puesto entre los países del mundo.
Los jóvenes de hoy no son malos, sino que quieren mejores oportunidades en estudio, preparación y trabajo. Algunos sueñan con ser grandes empresarios y otros con empleos donde puedan demostrar sus capacidades.
Por ello, las marchas que se efectuaron fueron una muestra clara de que están buscando un mejor mañana. Los jóvenes de hoy quieren superar la pobreza en este rico y robado país. Los jóvenes de hoy quieren ser mejores que algunos de los ladrones de cuello blanco que siguen en sus cargos y libres de todo cargo.
¿Quiere darles un verdadero golpe a las Farc, señor Presidente?: entonces siéntese a armar con los estudiantes, de igual a igual, un país en el que los padres gradúen a sus hijos en vez de enterrarlos. - Ricardo Silva Romero |