Por Manuel Gómez Sabogal. (manuelgomez1a@gmail.com)
Cristianos, católicos, anglicanos, musulmanes, religiosos, todos oraron en Semana Santa. Hubo
iglesias, mezquitas, cultos llenos de personas que oraban, rezaban, cantaban, entonaban plegarias,
sentían la voz de Dios, el abrazo de Jesucristo, el amor del Espíritu Santo.
Papa, Obispos, sacerdotes, pastores, ujieres, amigos, enemigos, todos hablaban de reconciliación,
paz, amor, abrazos, sentimientos. Una Semana Santa para meditar.
Padres, hijos, familiares empacaban maletas para alejarse del bullicio de la Semana Santa. La Costa, el
eje cafetero, Panaca, el Parque del Café, las fincas eran los lugares predilectos y elegidos para
la Semana Santa. Descanso.
Hoy, leo los periódicos, escucho la radio y veo en televisión las mismas noticias, las
cuales no son tan malas, sino pésimas. Nada cambió. Ni las reuniones en iglesias, mezquitas
y cultos. Ni el Papa, los Obispos, sacerdotes, pastores, ujieres, amigos o enemigos lograron cambiar nada.
Las reflexiones, Siete Palabras, oraciones quedaron reducidas a nada.
Un país con un alto porcentaje de católicos, con cristianos que se reúnen a orar y
cantar casi a diario, sigo sin entender por qué nada cambia.
Bomba en Cali, asesinatos, secuestros, violaciones, atracos, maltrato intrafamiliar, balas perdidas.
Todo sigue igual. Niños violentados, niñas prostituidas. Nada cambió.
Hoy, creo que no hubo Semana Santa. Algunos creyeron que orando uno ó dos días, iban a
redimirse para siempre, pero se equivocaron. No lograron cambiar absolutamente nada.
La Semana Santa acaba de terminar, pero la pasión continúa en mi bello país. Los
secuestros aumentaron. Los ex diputados del Valle del Cauca siguen en las montañas. El tiempo pasa
y no pasa nada.
Pero, volvamos a la realidad. Mientras no haya verdadera sinceridad, compromiso y deseo de cambio, nada
nuevo ocurrirá. Seguiremos siendo los mismos.
Hoy, leo los periódicos, escucho la radio y veo en televisión las mismas noticias, las
cuales no son tan malas, sino pésimas. Nada cambió.
"La violencia es el miedo a los ideales de los demás". Mahatma Gandhi (1869-1948)
Político y pensador indio. |