Por Manuel Gómez Sabogal. (manuelgomez1a@gmail.com)
Cuando escuché a Hernán Rodríguez Nieto hablando de "La Caja del Amor" me entró curiosidad. Quería saber qué era eso. Nunca, a pesar de que llevan tres años haciendo esta labor, había escuchado sobre este gran proyecto.
Lo invité a "Rayuela", mi programa de radio en la U FM estéreo 102.1, emisora de la Universidad del Quindío. Quería que nos contara qué era, cómo era, quiénes eran, por qué y para quiénes.
Durante el programa, logré entender muchas cosas. Una historia interesante y llena de anécdotas agradables.
Este sábalo 11 de diciembre no quise perderme la cita. Le avisé con anticipación que contara conmigo. Que quería acompañarlo, trabajar, hacer. Y así fue. Lo que no esperaba era que yo iba a ser el presentador del evento.
Me levanté muy temprano. Me parecía genial asistir a algo tan especial, organizado por familias del G I School y coordinados por Hernán Rodríguez. Tomé un taxi para llegar al colegio San José.
En ese momento, recibí una llamada. Era un primo a quien hacía poco había tenido la oportunidad de conocer. Su llamada era muy importante. Fue casi una hora de charla, de conversación, de historia. Le agradecía que me tuviese en cuenta y rematé con un "cuente siempre conmigo".
A las 8 y 30 de la mañana, iniciamos el programa con una corta charla. Luego, el programa empezó en serio. Familias completas de diferentes barrios, pueblos y veredas estaban allí en el Auditorio del Colegio San José. El auditorio se hallaba lleno. Papás, mamás, niños, niñas y adolescentes. Todos esperaban ansiosos su Caja del Amor.
Yo estaba feliz. No me cambiaba por nadie Estaba ante un grupo gigante de personas con un gran amor. Humildes, sencillas, vestidas con sus mejores trajes, esperando La Caja del Amor.
Hubo música, premios, regalos, novena, palabras, orquesta, abrazos, muchos abrazos
Al final, pude conversar con señoras que me hablaban de sus alegrías y tristezas. Hubo más abrazos, niños, niñas y adolescentes felices con sus cajas. Las abrían, buscaban juguetes, muñecas, querían tenerlo todo en esa caja.
Quienes regalaron las cajas del amor son familias que quisieron compartir en este diciembre con otras familias.
La señora de mi hermano y yo queríamos entregar nuestra caja, ya que los demás no podían asistir al evento. La caja de la familia. Teníamos una. La caja 128. Yo estaba feliz con ese número, porque ese 128 es de muchos recuerdos. 1 es igual a enero y 28 el día de nacimiento de mi hija Paula Andrea. Enero 28 de 1983.
No la había elegido, sino que esa fue la caja que me entregaron. Había hablado con mi familia para llenar esa caja. Lo logramos. Mi hermano Luís Eduardo y su familia también colaboraron. Por eso, estábamos felices. Con ese número tan especial, teníamos una caja para una familia.
Una familia compuesta por Jorge Hernán Zuluaga Rey, su señora Martha Patricia Saavedra P. y sus hijas María Alejandra, Luisa Fernanda, Paula Andrea, Sara Leonela y Natali, quienes residen en La Virginia, recibieron nuestra caja. La Caja 128.
Nelly estaba feliz. Yo le había dicho que quería que me acompañara con William Fernando, mi hermano, pero él debía trabajar toda la mañana.
Gracias a Dios ocurrió, sucedió, asistimos a un maravilloso evento: La Caja del Amor. Es Navidad.
Ojalá haya muchas cajas del amor. Muchos nos necesitan. |