Por Manuel Gómez Sabogal. (manuelgomez1a@gmail.com)
"Para ejercer el periodismo, ante todo, hay que ser buenos seres humanos. Las malas
personas no pueden ser buenos periodistas. Si se es una buena persona se
puede intentar comprender a los demás, sus intenciones, su fe, sus intereses,
sus dificultades, sus tragedias."- Ryszard Kapuscinski.
Cuando escuché la noticia, al momento, consideré que era una información importante, interesante.
Sin embargo, a los 15 minutos y luego a la media hora, empecé a creer que había algo que no estaba bien.
El periodismo sensacionalista, amarillista afloró y el periodista daba la noticia como si alguien se hubiese
ganado un Nobel o un ciclista hubiese coronado el Tour de Francia. Comenzó a multiplicarse y a enredar a los
demás. "Señores, la noticia del día...". Llamó a médicos, neurólogos, políticos, politiqueros,
candidatos, cándidos, Procurador, Registrador... Estaba emocionado. Como si pretendiera ganarse el premio al
periodista más morboso del continente. Faltó que entrevistara brujas, pitonisas, astrólogos, gurús,
yerbateros.
"El candidato presidencial Germán Vargas Lleras señaló que deben ser los médicos quienes determinen la
gravedad de la enfermedad de Parkinson que tiene Antanas Mockus, pero prefirió ser prudente frente al tema de
campaña."
"El candidato por el Partido de la U, Juan Manuel Santos, sostuvo que no se va a referir
a la enfermedad del candidato del Partido Verde."
"Gustavo Petro por su parte, lamentó profundamente la enfermedad del candidato de quien dijo lo considera
su amigo y le expresó su solidaridad."
"El Registrador Nacional, Carlos Ariel Sánchez, explicó que la Ley no contempla impedimentos para que una
persona que padezca de una enfermedad como el Parkinson pueda aspirar a la Presidencia de la
República."
Es decir, el periodista había logrado compartir su morbo con los demás. Y todos hablaban de la
"enfermedad" casi terminal, del candidato.
¡Qué vergüenza! El irrespeto y el morbo de ciertos periodistas, hacen que sienta tristeza por esa clase de
periodismo que se maneja. Oyentes, rating, noticias que quieren hacer aparecer como estremecedoras, pero que
en realidad son reflejo de un miedo a que los hombres honestos lleguen al poder. ¿Quién dijo que para uno
morirse, debe estar enfermo? ¡Qué ridículos! Un amigo anotó: "periodismo sensacionalista, barato, y
calculador al servicio de ciertos candidatos. Periodismo falto de imparcialidad."
Y es cierto. Como si al periodista se le hubiese olvidado que la imparcialidad, la objetividad en la noticia
son importantes. Prefirió el sensacionalismo, como en los titulares de los periódicos baratos.
Eso no es periodismo. Porque el periodismo exige ética periodística. Y no la hubo. Una información que, cada
quince minutos se convertía, no en periodismo informativo, sino amarillista, no puede ser periodismo. Y así
fue durante todo el día. Recuerdo que el periodista, al promediar la mañana, dijo algo como "señores,
esta noticia ya ha replicado en todos los medios del país." Se sentía orgulloso, como si fuese el mejor
de los periodistas morbosos. Se sentía eufórico. Celebraba.
Y yo, me preguntaba si ese periodista que estaba tan orgulloso, había pensado bien en cómo difundir la
información. Pero, no. A él le importó más dar la chiva del día, la noticia maquiavélica. Eso fue lo
primordial para mostrar que es irrespetuoso y morboso. |