Por Manuel Gómez Sabogal. (manuelgomez1a@gmail.com)
Aunque no se crea, hay discusiones que producen risa. Recuerdo muy bien que para 1986, Colombia
era sede del Campeonato Mundial de Fútbol. El juego se cayó, porque el Presidente
de ese entonces, Belisario Betancur Cuartas, en 1984, dijo que Colombia no
podía ponerse a hacer gastos inútiles, porque su prioridad era el pueblo. Colombia requería
un gran sistema de salud, vivienda, educación y que él prefería invertir en esos importantes
elementos para los colombianos.
Hoy, 26 años después, la salud es una vergüenza mundial. La vivienda es otra vergüenza y de la educación ni
se hable.
¡Qué vergüenza hablar de salud en Colombia! Se crearon las famosas EPS para que la gente
hiciera más colas, pagara más, sufriera más, pero nada se solucionó. Hoy,
hay discusiones nuevas, porque nuestro Presidente ha ordenado una serie de
cambios para empeorar el sistema de salud y para que los pacientes colombianos
sigamos sufriendo lo que los políticos proponen.
Si la gente va a urgencias, juegan con ella como con pelotas de fútbol. De una clínica a otra para que la
atiendan. Las ambulancias se inventaron un negocio con los hospitales. Así el hospital se halle cerca, la
ambulancia atraviesa la ciudad para llegar al hospital con el cual hay negocio.
En Comfenalco Quindío hicieron un convenio con Comfenalco Antioquia
con el fin de que los pacientes hagan más colas y viajen a diferentes sitios
por las órdenes para los especialistas. Luego, vuelven a hacer cola para
pagar la consulta o los exámenes requeridos. Y si no tienen dinero en ese
momento o no les alcanza para pagar, muéranse, porque no hay remisión a parte alguna. Ahí quedan.
O se mueren o se enferman más, pero primero deben cancelar. La plata está antes que la persona.
Las EPS no estás sino para llenarse, para cumplir con esquemas coordinados nadie sabe por quién no cómo. Lo
cierto es que lo más importante para las EPS es el dinero. Las trabas paraqué las personas reciban un
servicio, son muchas. A muchos de los que hemos ido a una EPS, nos ha tocado sufrir las inclemencias de
una mala atención, papeleo, situaciones tristes.
Cuando nos hemos sentado a esperar que nos atiendan, vemos cómo es el trato a otros pacientes que,
pacientemente, llevan mucho tiempo esperando un servicio. A otros, les dicen que si no pagan
inmediatamente, no los pueden atender o no les dan la orden para el especialista o los exámenes
urgentes que deben realizar.
Las loterías, el baloto, los juegos, todo mundo gira dinero para la salud. Sin embargo, hablar de salud en
Colombia, da mucha risa. El dinero girado mensualmente es mucho, pero en el camino desaparece.
Los hospitales son una miseria, pero eso no les importa. Les interesa el dinero y ganar mucho cada año.
Mientras en otros países la salud es importante, aquí, gracias a la
palabra corrupción, tan de moda en Colombia, la salud vale cero.
Y que no vengan ahora los políticos que se están presentando para elecciones el 14 de marzo, a decir que
salvarán a Colombia. Que cambiarán las reglas y que todos los colombianos tendrán un servicio de salud
espectacular. Ya los conocemos.
Quiero solamente transmitir este texto para que sigamos divulgando las maldades de las EPS, del SISBEN,
del gobierno. Divulguemos, mostremos, denunciemos. No nos quedemos callados, porque mientras los de arriba
se rasgan las vestiduras, inventan decretos, la gente sigue haciendo colas y más colas en las EPS, los
hospitales para que los atiendan, como mendigando un servicio que se merecen, que nos merecemos.
Por eso, ahora mientras los políticos invierten mucho dinero en sus campañas, seguimos esperando que algún
día haya alguien que gobierne de verdad un país que parece colcha de retazos.
Samper se pasó sus cuatro años defendiéndose y diciendo que todo fue a sus espaldas y no pasó nada
beneficioso en Colombia.
Pastrana regaló el país como le dio la gana y se la pasó negociando con una sombra y tampoco
pasó nada en Colombia.
Uribe se la ha pasado hablando, hablando y hablando. Defendiéndose, mandando presos para Estados Unidos,
arrodillándose para que le aprueben el TLC, aumentando la corrupción y en Colombia, nada pasa.
¡DA MUCHA RISA! PORQUE NADA HACEMOS, NADA DECIMOS, NADA DENUNCIAMOS Y POR ESO,
ESTAMOS COMO ESTAMOS. |