Por Manuel Gómez Sabogal. (manuelgomez1a@gmail.com)
Desde hace muchos años, un amigo emigró con su esposa a Inglaterra y se quedó
allí trabajando. Tuvieron dos hijos en esa tierra. Mi amigo y su familia vienen y van. Se sienten
felices cuando pisan tierra colombiana y cuando llegan al Quindío quisieran no volver a viajar
jamás.
Sin embargo, sus ocupaciones y necesidades han hecho que permanezcan más tiempo lejos de esta
tierra. Jamás han dicho que no desean volver al país. Jamás han expresado que detestan
lo que aquí hay o que la gente es muy mala, asesina y por eso, no vuelven.
Hasta el martes, yo admiraba a Fernando Vallejo por sus salidas, sus escritos, sus frases, sus palabras,
sus virtudes con la palabra. Pero cuando dijo que jamás volvería a este "país
imbécil", un país que siempre lo ha atropellado, ahí se me llenó la taza.
Como muchos colombianos, considero que es una salida injusta. Es un trato miserable a un país en
el que no ha pasado sus últimos más de 35 años. Es ingrato con sus amigos, con la gente
que ha estado cerca de su vida, con quienes lo han mimado y le han aguantado todo lo que ha escrito o dicho.
Se queda en México, donde siempre ha estado y además, quiere morir en México. Parece
que ha estado encerrado y que no ha leído o visto nada de lo que sucede alrededor. México es
fabuloso. Tiene una historia llena de todo, incluso de corrupción y demasiada violencia. Más
que en Colombia.
Fernando Vallejo renegó de Colombia. Es un apátrida porque quiere, pero no porque haya
ayudado a que este país crezca, salga de sus problemas. El no ha vivido lo que nosotros. No ha
sufrido con la violencia nuestra y tampoco ha vivido nuestras alegrías cuando los deportistas,
cantantes, grupos musicales sacan la cara por el país. Se ha perdido más de 35 años
de vivencias.
Qué lástima, pero no quiero volver a leer sus escritos, ni le pararé bolas a lo que
diga. No vale la pena. Algún día se arrepentirá y si no lo hace, tampoco hay problema.
Es un personaje que no es colombiano y para mí ya no es interesante, ni hace parte del grupo de
escritores que son excelentes en este país.
Defiende los animales, adora los animales y nos trata con términos ofensivos, así no seamos
asesinos ni nada por el estilo. En México hay peleas de gallos, peleas de perros, corridas de toros
y todo lo que tiene que ver con la violencia hacia los animales. Ahí, no dice o escribe nada.
Dejemos que Fernando Vallejo sea mexicano. Si para él es mejor que ser colombiano, sé que
muchos colombianos residentes en el exterior desearían estar aquí. Porque no pueden, lloran y
pasan penas amargas. Fernando Vallejo es, definitivamente, un amargado que prefiero olvidar.
"Para el hombre dichoso, todos los países son su patria." Erasmo de Rotterdam (1469-1536)
Humanista neerlandés. |