Por: Liliana Páez López
Enero 17 de 2007. Tertulia Número 24
Lugar: Casa Museo Gráfico del Quindío
Asistencia: -muy buena- 35 personas.
Diferentes sectores cumplen cita cada miércoles a partir de la siete de la noche en este espacio
que, luego de seis meses de arduo trabajo, tesón y constancia asumido por quijotes amantes de la
cultura pero sobre todo de Calarcá, han logrado reunir semana a semana diferentes exponentes de temas
de interés general en aspectos del quehacer cotidiano. Al calor de un buen tinto, la palabra reina en
la TERTULIA; historia, poesía, cine, música, manifestaciones artísticas de toda talla
hacen aparición en este espacio dedicado al rescate de una ciudad tradicionalmente cultural.
Esta noche cálida, luminarias literarias y amigos venidos de lugares como Caicedonia, Sevilla y
hasta de la abuela España, hicieron de este encuentro un motivo más para seguir apoyando el
espacio que empieza a hacer tradición; personajes como Guillermo Sepúlveda, Alfonso Osorio,
Umberto Senegal, Jaime Lopera, Lunero Páez, transmiten su saber y aportan experiencias para quienes se
inician en el campo de la poesía y las letras.
Guillermo Sepúlveda, hijo de Caldas adoptado por el Quindío, vive hoy en Sevilla, desde
allí a sus 84 años, vino a enriquecer el espíritu con sapiencia cargada de humor,
irreverencia, historia, amor por la vida, amor eterno por Lucelly, pero sobre todo con humildad, aportó
formas e ideas para quienes se inician en el amplio y arduo camino de la poesía, coincide como muchos,
en el hábito devorador por la lectura, tomando de ella muchas bases pero adoptando estilo propio,
único, libre de encasillamientos; con voz cansada, cargada de amor en cada frase nos lee dos de sus
poemas: Sinfonía Satánica del Credo –excomulgado por su tío Obispo en Manizales- y
Ave María -con que resarce la afrenta anterior pero sin arrepentimiento verdadero-, paradojas en
condena y salvación, el que peca y reza...
De igual
manera, personajes como el Doctor Fernando Alonso, homónimo del corredor y campeón de
fórmula uno. Él, sin carro, gana a la vida sus mejores carreras a través de su
profesión, la medicina y, de su pasión, la poesía. Fisiatra del Hospital de Zona de
Armenia radicado allí desde hace 12 años, combina su profesión con el sentido humanitario
que traduce en ayuda para los sectores oprimidos de Armenia. Gran conocedor de poetas del Siglo de Oro
Español, aporta un rico contenido sobre Francisco de Quevedo, el barbarismo Cristiano vivido en
España tras las luchas moro-cristianas y el salvajismo del Descubrimiento de América.
La noche transcurre en medio de amigos de la literatura y dato curioso, personajes que sin conocer sobre
las Tertulias, mientras hacían recorrido familiar por la historia coincidieron con la charla y
terminaron quedándose, fueron ellos Victor Echeverri conocido pintor y el filósofo Uriel
Salazar.
Umberto Senegal desde su posición de profesor en Barcelona encamina un grupo de estudiantes a
rescatarse de prostitución, drogadicción y todo sinónimo de violencia que afectan y
dañan muy especialmente este pedazo de Calarcá olvidado por las administraciones y convertido
en patio trasero del municipio.
Es propuesta utilizar el espacio que ofrece el Museo Gráfico del Quindío y convertirlo en
adalid de la juventud Calarqueña, impulsando estudiantes para que visiten el sitio, conozcan la
historia contada en forma menos repetitiva y más amena; quizá desde aquí puedan prestar
servicio social en archivo y clasificación documental, servir de guía a turistas visitantes y
como los antiguos juglares, volverse narradores de tradición oral, en un pueblo que se pierde tras la
imagen lejana de urbe que han querido imponerle y que, con obstinación nos negamos a aceptar.
Liliana Páez López
La Pulga en la Oreja |