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| CONCURSO DEPARTAMENTAL DE CUENTO HUMBERTO
JARAMILLO ÁNGEL |
Con motivo del centenario del nacimiento del
escritor Humberto Jaramillo Ángel, ilustre cultor del cuento en la región, la
revista LA AVENIDA, en convenio con el Instituto de Bellas Artes y el Programa de Comunicación
social - Periodismo de la Universidad del Quindío, organiza el I Concurso Departamental
de Cuento Humberto Jaramillo Ángel.
Este concurso tiene como propósito reinventar
el panorama de la cuentística en el departamento del Quindío. De igual manera,
se pretende dar a conocer la obra y figura de Humberto Jaramillo Ángel.
REQUISITOS
- Nacido o residenciado hace más de un año en el Departamento del Quindío.
- Ser un joven apasionado del arte de escribir.
- Ser menor de 30 años.
BASES DEL CONCURSO
- El cuento debe ser entregado en sobre cerrado en la oficina del programa de Comunicación
social-Periodismo, bloque de Ciencias Básicas y Humanas de la Universidad del Quindío
o en las casa de cultura de los municipios.
- El plazo de entrega será el 12 de diciembre del 2008 a las 5 p.m. y el fallo se dará a
conocer el 18 de febrero de 2009.
- El cuento deberá estar escrito en castellano, en original y dos copias, firmado con
seudónimo, con una extensión mínima dos cuartillas Arial 11 espacio sencillo. En
sobre aparte, los datos personales del autor: nombre completo, seudónimo, título de la
obra, documento de identidad, ciudad, teléfono, dirección y correo
electrónico.
- El fallo será comunicado a los participantes vía correo electrónico y
página web de la Universidad del Quindío y la Ufm 102.1.
- El jurado estará conformado por escritores reconocidos de la región, que
seleccionarán los cuentos que serán incluidos en el libro homenaje a Humberto Jaramillo
Ángel.
PREMIACIÓN
* 1er. Puesto: $500.000
* La publicación de los demás cuentos escogidos, se entenderá como
retribución al trabajo literario.
* Los finalistas recibirán los dos libros de Humberto Jaramillo Ángel publicados por la
Editorial Cuadernos Negros. |
| EDITORIAL - EL DÍA DE LA SUERTE |
"Las sandías y los tréboles tienen su
dosis de cianuro"
Ella
La democracia colombiana requiere de ajustes que faciliten la construcción colectiva
de la justicia social. La comunidad civil está harta de las triquiñuelas electorales
a las que cada cuatro años asiste. Manipulación sentimental en su más
pura expresión. Discursos desarticulados de la realidad. Clisé partidario y dogmático.
Incapacidad para comprender que los tiempos han cambiado y que las dinámicas de gobierno
se bifurcan, en nuevos mapas de conocimiento. La realidad, esa que Nabokov
aconsejaba escribir entre comillas, se encarga de contradecir al sistema ideológico
imperante. Sin reducir el problema a esquemas de apreciación partidista, es justo sacar
adelante algunas reformas significativas en el método simbólico al que nos vemos
abocados.
1. Los imaginarios demócratas se robustecen desde la experiencia popular. La
democracia nace de los anhelos intrínsecos de la gente de a pie. El gobernante, en consecuencia,
es el encargado de articular estrategias para cubrir las necesidades de la población.
Para eso existen los comicios electorales. El apoyo popular estriba en la aceptación
de un plan de gobierno que la ciudadanía considera pertinente. No se eligen carismas
particulares ni filiaciones personalistas. La democracia no necesita de la
presencia de caudillos que lleven las riendas. No. Lo que requiere es interlocución
entre los diversos estamentos sociales para lograr consensos. Las formulas mágicas no existen. A
todos nos tocará, en su momento, poner nuestra cuota de sudor para la reactivación
económica. Sin embargo, como lo señala el sentido común, la carga debe basarse en el
principio de equidad. Las masas populares no pueden soportar, como hasta ahora lo vienen
haciendo, los coletazos de la miopía gubernamental y fiscal.
2. Las colectividades ideológicas deben asumir la cota de responsabilidad histórica que les
corresponda. El liberalismo y el conservatismo han sido los principales promotores de los vicios que
dificultan que la gente crea en el sistema democrático. Las dos caras de una misma realidad
politiquera. Cuando a cada uno le tocó dirigir los destinos del país se mostraron
incompetentes. La militancia se ha reducido a cifras irrisorias. Ninguno está en condiciones
pragmáticas para desarrollar las transformaciones que requiere la nación. Ambos se muestran
inferiores a la responsabilidad histórica de recomponer al país de los estragos del gobierno
del presidente Uribe. Simples esbirros en la lógica absurda del enriquecimiento de la
oligarquía.
3. La democracia, en el plano teórico, es el sistema de gobierno en el que las mayorías optan
por una plataforma de desarrollo social. El crecimiento económico debe cubrir todas las capas que
componen el espectro popular. Esto se queda en declaraciones oficiales. No se concreta en la cotidianidad
del hombre. Cito, como ejemplo que nos toca, el caso del turismo. Cada vez que veo los informes sobre el
auge financiero que trae y las transformaciones físicas que se llevan a cabo para convertir al
Quindío en un Disney criollo, me pregunto en dónde se estarán quedando los
réditos. A la gente de los estratos bajos el turismo sólo le trae basura para limpiar.
4. El escrutinio público al que se deben someter las acciones de los encargados de las instituciones
democráticas, arranca de la conciencia de que la administración de los recursos
de la nación es de responsabilidad colectiva. Los puestos oficiales no deben servir
como pretextos para engrosar el calibre de las cuentas bancarias de los interesados.
Y, si esto ocurre, es debido a la antipatía de la población en lo tocante a ejercer
veeduría a los movimientos gubernamentales. Los ciudadanos no son cifras, sólo
necesarias en las justas electorales. Son agentes vivos de una ecuación social que se
circunscribe en las dinámicas del desarrollo humano. Partículas de un tejido
mestizo, incluyente, que renuncia a la lógica de la segregación y la opresión.
Por eso, la separación entre votante y veedor es pan de malos gobiernos. Debemos estar
atentos para que los proyectos por los que votamos, sean cumplidos con la eficacia que requiere la
realidad del país. Revisar con lupa los resultados de la administración
local y nacional. Hacer que las rendiciones de cuentas y los concejos comunitarios
sean herramientas de presión cívica.
Tareas urgentes para la consolidación del sistema demócrata.
Robustecer las instituciones. Acercar las acciones del estado a las miserias
de la gente de a pie. Crear puentes comunicativos que rompan los tabúes de las ideologías.
Ya la lucha de clases, por el lado marxista, y la liberalización de la economía,
por el capitalista, deben ser recogidos como presupuestos teóricos obsoletos. Lo que
realmente importa es la humanización del sistema. La diligencia del pan compartido y
la mesa fraterna. |
| EL SEMÁFORO |
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INTERNET Y CUPIDONAUTAS
Por: Ricardo Vejarano
Respecto a los tiempos de la llegada del teléfono a nuestras ciudades, en Popayán,
el historiador Daniel Vejarano Varona hace referencia a una experiencia curiosa.
Cuenta que su familia era una de las pocas en la región que poseían tal aparato.
Al marcar sólo dos dígitos, lograban comunicarse con otra persona con total claridad.
Sin embargo, la conversación no era del todo privada. Precisa Vejarano que todos los
teléfonos estaban conectados entre sí y que si algún tercero levantaba su auricular,
escuchaba sin problema las conversaciones ajenas. Se conocieron así muchos secretos.
Las tecnologías contemporáneas no son invenciones sacadas de la nada. Son, simplemente,
procesos de perfeccionamiento de desarrollos anteriores. Sin tener la remota idea de que hoy día
existiría la Internet, aquellas escasas familias de Popayán accedían a
la versión prehistórica del Chat. Claro está, el tercero no podía
interactuar si no quería que descubrieran su intromisión.
Mi madre cuenta, por ejemplo, que para comunicarse vía telefónica con mi padre cuando se
encontraba en otras regiones del país, debía llamar primero a Bogotá, para que la
operadora realizara la conexión. Hoy, no existen intermediarios. El gran aporte de la
Internet consiste en la abolición de terceros para lograr interactividad. No se necesita
presentar a nadie. Los individuos se presentan solos, sin operadoras ni intermediarios.
El afecto renace y al sentirse arte y parte del fenómeno Internet, el individuo usa
la tecnología para encontrarse con otros, de otras partes, muchas veces desconocidos.
En este primer intento de encontrar vida en las topografías del mapa virtual del mundo,
es necesario que quien responda desde el silencio del ciberespacio, comparta algo de información
común. Nos enamoramos vía Internet. Este enamoramiento tiene, como principal
característica, la ausencia del contacto físico. Se construye primero una relación
de interlocutores. Se crean luego lenguajes comunes y relatos, igualmente comunes. Decía
un amigo hace muy poco: "una mujer no es de quien la posea, sino de quien la sueña".
En Internet el afecto se sueña y se simula. El amor se hace inmaterial y se convierte
en órdenes de comandos computarizados mediados por una pantalla. Se suplantan así identidades
e imágenes. Luego la voz, la imagen y el sonido al unísono, en un acorde celestial,
cósmico. Al hacerse inmaterial se hace dinámico, creativo, inabarcable e infinito.
Se puede soñar con el momento del beso, pero no existirá una única forma
de besar. Se pueden soñar millones formas de besar antes de hacerlo físicamente.
Se debe ser ágil para amar de forma inmaterial. Para lograrlo, se deben superar eslabones
primitivos de la evolución de las especies. El sucesor del homo sapiens, no puede seguir
amando de la misma manera después de la Internet. ¿Qué queda entonces
de aquel lejano amor?, ¿Qué lugares o topografías virtuales recorrerán
los enamorados tomados de la mano, sin manos presentes, sin cuerpo y sin rostro?, ¿Debo
acaso alejarme de los computadores para no correr el riesgo de enamorarme? En el amor virtual Cupido no
existe. Existe un vasto océano cósmico repleto de cupiditos. |
| EL TRANSEÚNTE |
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EN LA RUTA DE SEDA
Por: Hugo Hernán Aparicio Reyes
"Le llevó de regalo una túnica de seda que ella, por pudor, no se puso jamás.
Si la sostenías entre los dedos, era como apretar la nada..." Quizás exista un
intento mejor logrado de aludir a la sutileza del tejido, asociado histórico de belleza, opulencia
y poder. Quizás puedan hallarse en el enorme inventario de la narrativa literaria, un balance
más sugestivo entre lo escrito, y aquello que con fina intención se omite; o una
atmósfera semejante de indefiniciones, de silencios, de perfiles humanos y sucesos apenas
esbozados. Quizás.
"...Lentamente la hizo girar hasta tener en sus labios el punto preciso en que él
había bebido..." - "...ahí estaba la taza de té, frente a él.
La tomó y comenzó a voltearla, y a mirarla, como si estuviera buscando alguna cosa en el
filo colorado de su borde. Cuando encontró lo que buscaba, apoyó allí los
labios y bebió hasta el fondo"... Tal vez para gustos prosaicos, pasajes de limpio
erotismo como este, destilado a gotas entre el ir y venir intercontinental de uno de sus personajes
principales, resulten mudos. Tal vez la iterada descripción de los periplos de Joncour por
tierras y mares remotos (entre Francia y Japón) en busca de las preciadas larvas, mucho antes
de la navegación aérea; la incursión extraña al contexto de uno que otro
actor momentáneo, como aquel vecino que abandonado por mujer e hijas se negó a volver a
hablar -"... la vida, a veces, te cambia de una forma que no hay nada más que
decir..."-; o la trama de evocación Christie o Simenon que soporta el relato, parezcan
artificios para atrapar lectores. Tal vez.
Mas no es posible que tan deleitoso elíxir narrativo sea apenas una conjunción
de elementos producto del azar. Talento y oficio brillan nítidos y a la par en la pequeña
novela o cuento largo (cedo la discusión a eruditos y críticos) del italiano
Alessandro Baricco, cuyo título, "Seda" (1996), ronda entre sus páginas.
A veces, como el tejido material objeto de fortunas, de cruentas guerras,
de rutas aventureras; otras, como elaboración de erotismo contenido o imágenes
de entrevelo; y a lo largo del texto, en su esencia misma; en la tersa corriente
de su lenguaje. Su lectura de viva voz, en una sola sesión,
es experiencia estimulante. Igual si se prefiere el silencio, en complicidad con el narrador.
El laconismo en Seda, no obstante, es engañoso. Por una parte, el resultado
no siempre es concisión. Por otra, la restricción, a lo largo del discurso anecdótico
es selectiva. Por momentos abunda el detalle hasta aparentes excesos. Obedece lo anterior, más que
al designio caprichoso del autor, a su coherencia con una estructura innovadora de inspiración
neobarroca. Seda, a diez años de su publicación es ya obligatorio referente de las nuevas
tendencias narrativas orbitales.
Periodista, narrador, dramaturgo y ensayista nacido en Turín, Baricco, autor también
del monólogo teatral Novecento (1994), llevado al cine (la historia del pianista
genial que nació y murió en un barco trasatlántico sin haber bajado a tierra
jamás), licenciado en Filosofía, se sitúa distante del acoso mediático,
de reportajes y entrevistas que amenazan convertirlo en estrella literaria. Hace pocos días
visitó Medellín, donde dictó conferencias y dialogó con escritores
colombianos. Escribió además las novelas, Tierras de cristal (Premio Médicis,
1991), Océano mar (Premio Viareggio, 1993), City (1999) y Sin sangre (2003); y los ensayos,
Rossini Il genio in fuga, El alma de Hegel y Las vacas de Wisconsin. |
| EL COQUETEO DE LA ESCRITURA |
Por: Ángel Castaño
"Suelto el lápiz. Las puntas de mis dedos huelen a ella" Yo. Poema
de la penuria.
Hugo Aparicio ha descubierto que lo sensual sólo es inteligible en el lenguaje polifónico
del silencio. Y, sabe de sobra, que el erotismo es la fibra en la que todos los días el escritor
se columpia. De esa certeza nacen sus aforías, textos que no superan las veinte palabras,
y que piden del prosista el pulso sereno de un pistolero del medio oeste. Cómo, si no con
la fugacidad, se puede plasmar la anchura de un beso suspirado. De una historia que se vive en el
universo de las letras de imprenta.
Las aforías son capaces de llevarme a los escenarios en los que Hugo se toma una cerveza
con sus quimeras. Y allí, sentado en el rincón, caí en la cuenta de varias cosas:
las dos primeras las utilicé para abrir este comentario, que carece por completo de cualquier
pretensión distinta a la de felicitar a un amigo que ya se perfila como maestro. Las demás
las utilizo como disculpa para leer los borradores de la segunda parte de Aforías. Para que
Hugo cumpla su palabra de permitirme paladear la versión que tiene en la memoria de su computador.
Y, si no está de demás, publicar en primicia un adelanto del libro en estas
páginas. |
| MACONDOCITY |
CHAO NENITAS
Por: Vincent Santos
"El universo es una arbitrariedad. Punta de mis zapatos descosidos" Yo.
Luis estaba sentado en la mesa de atrás. Tamborileaba sobre el cristal con los índices.
La cara sonriente de Héctor Lavoe estampada en la camisa negra. Al ver que me
acercaba, quitó el morral que tenía en el puesto de enfrente. ¿No
te animas a vender gatos? Pendejo, ese negocio es puro, lisito, nada de complique.
Nada, huevón, no tengo un peso para entrar al negocio. Qué va, si mantienes con los
bolsillos llenos de billete. No trabajas y vestís como riquito. No, marica, en serio, ando limpio.
Bueno, bueno, pero deja de quejarte. Además, ese cuentico de que andas pelado es más
chino que el que le inventé a Mónica. Figúrate que le dije que iba a verme
con ustedes, pelotudos. Bah, ¿y no estás aquí? De verdad, Vincent, hay
personas lentas, pero le ganas a todas. Ahora, no más aparezca la gente, me voy. Ahí viene
el capitán Vincas. Puntualito, como siempre. Levanté la vista. Un señor
con sombrero y paraguas hablaba con la mesera, una morenita coqueta. Cada vez que veo al capitán
Vincas recuerdo mi pasado como volante de contención en V.L. Club. El doce en la espalda,
y la responsabilidad de aguantar el ataque de los creativos del equipo contrario. Procure
mandar la pelota hacia los costados, de esa forma frenamos el avance escalonado del rival.
¿Entendió? El técnico se quitaba los lentes oscuros. Los ojos le bailaban en las
cuencas como pescaditos. Yo, en lugar de contestarle, miraba la tribuna. La mona de la esquina, la
hermanita menor del zaguero central. Piernas flacas y cucos de muñequitos. ¿Qué,
se le comieron los ratones la lengua? No, esa flaca se me tragó el seso. Cada vez que
la veo, tan alejada, mirando cómo le paso el balón a Diego, la panza me hormiguea.
Si, siento unas ganas de cogerme la verga... La poesía francesa tiene el mérito
de contar en sus filas a vates tan disímiles como Rimbaud y Mallarme Pero, si usted
lo mira con detenimiento, se dará cuenta de que existen unos vacíos significativos
en esos mismos poetas.
El capitán Vincas tiene la facultad de seducir a las mujeres con temas que a pocos
importan. En cierta ocasión, cuando visitamos a Hugo Aparicio, le sacó el
número de teléfono a una chica tan sólo con hablarle del concepto de la
líbido en los escritos de la escuela de Baltimore. La morenita miraba al capitán
Vincas, asentía de vez en cuando y una risita nerviosa se le escapaba. Miré a
Luis Bernal. Se palmoteaba las piernas, siguiendo el ritmo de la canción que salía
de los parlantes del radio. Gitana, gitana, tu pelo, tu pelo, tu cara, tu cara. No.
Eso no se canta así. Deje de ponerle comas a las canciones. Gitana gitana gitana
gitana tupelotupelotucaratucara. Y tengo celos del viento porque acaricia tu piel. Los celos los celos.
¿Willie Colón? Si. Ese mancito tiene un par de canciones que lo dejan a uno medio lelo. Y es
que la salsa se mete por los poros. No existe el quite para el llamado de las trompetas.
¿Cuánto demorará Ángel? ¿Para qué lo esperamos? No sé,
creo que nos va a entregar la nueva edición de la Avenida. ¿Para eso? Eso puede esperar. Ya
estas aquí, Luis, aguarda un ratito más. No demora en llegar. Ese chino nos dijo que
estaría aquí a las tres. No tarda en aparecer. El pelado es puntual, algo lo debió
retrasar. Luis sacó del morral una carpeta. La extendió sobre la mesa, ordenó
una hilera de papeles y me miró.
A Luis lo conocí pocos meses después del terremoto. Vivía por ese entonces
en un apartamento de la carrera trece, sobre un amplio salón que alquilaban para fiestas.
Tenía el lujo de compartir sábanas con la niña que me cortaba el aliento.
La hermanita de Diego no se quedó con los figurines estampados de Alf en los cucos.
Los cambió por hilachas de sexo. Y yo, como el pendejo de la historia, seguía
babeando por ella. Y Luis cabalgándola, de lo rico. No le tuve rencor. Las mujeres no son del que
las tiene. Son del que las sueña.
Ángel llegó a las tres y media. Dijo que el retraso se debía a un inconveniente
en las máquinas de la imprenta. Nos dio un ejemplar de la Avenida a cada uno. Ya
saben, cualquier comentario lo hacen llegar. Espero que esta edición no salga tan trastornada
como las anteriores. Tranquilo. Luis se disculpó, se levantó de la silla
y pasó su mano izquierda por las nalgas del Capitán Vincas. Para tener un
acercamiento más sensible a la problemática del uribismo, puedo esbozar una serie
de ideas sobre la importancia de los imaginarios sociales. Además, es justo reconocer
que este es un fenómeno de coyuntura. La política del presidente se caracteriza
por la improvisación. De la poesía francesa a los estragos de la política
colombiana. Si, ya sabes como es de ecléctico el viejo en sus conversaciones. Ni me miró cuando
le pasé el ejemplar. Lo que no entiendo es por qué no le han llamado la atención
a esa nenita, si lleva más de treinta minutos ahí, tan campante, desatendiendo
sus labores. Listo, ya me tengo que ir. Ángel salió sin despedirse del capitán
Vincas. Seguí con la mirada el paso de uno de los editores de la Avenida. Luis Bernal
regresó del baño. Ya verás lo sabroso que lo vamos a pasar. ¿Qué?
Si, hice unas cuantas llamadas desde el baño y me conseguí un par de niñas.
No quiero, estoy sin un peso en los bolsillos. Esta vez invito yo. ¿Ya se fue Ángel?
Si, traía unos cuantos números atrasados en una bolsa y un Lp de música
clásica. Amadeus. Bueno, vamos pues. A tirar como locos. Dirás como putas. Da
lo mismo. |
| LA MOCHILA |
DE NACHO A BABELIA
Las nuevas tecnologías han hecho que la formación tradicional renueve sus formas
y modos de comprender el proceso pedagógico. La velocidad lograda por la Internet,
norma básica para la sociedad globalizada, en la que las fronteras son líneas
que se transponen desde la comodidad de un monitor doméstico, demarca las estructuras
e instituciones de conocimiento. Las nuevas generaciones tienen compuertas que se abren con
sólo un clic. Esto hace que las nociones educativas se redimensionen a la luz de los
acontecimientos. Estamos entrando en la escuela de Google, dejando atrás la de Nacho
y la de la alegría de aprender. Vemos todo en videos. En hipertextos que se bifurcan
y llevan a parajes desconocidos. Los niños están creando una cartografía
virtual que permite la apropiación de la red. Exploradores de un cosmos que pone a tambalear
la motricidad, afina la mirada y mezcla información y pasatiempo.
Frente a los avances tecnológicos de las telecomunicaciones, el sistema educativo
ha visto la necesidad de revisar a fondo los presupuestos teóricos en los que descansa.
Y es que, gracias a herramientas mediáticas como la televisión y la Internet,
que permiten que un mensaje informativo llegue a miles de receptores al unísono, el
papel tradicional del educador está en el centro del debate. No se concibe que
los ciudadanos de la globalidad, formados por la rapidez noticiosa y la facilidad de acceso
a diversas fuentes de información, en algunos casos antagónicas, reciban una
formación premoderna. Las generaciones que nacieron después del colapso
de las ideologías totalitarias, y que se insertan en un sistema de cosas que se basa
en la polaridad económica, crean necesidades que la enseñanza formal debe suplir. Necesidades
de orden instructivo y analítico. La Internet formará hombres de hipertextualidad.
Capaces de amalgamar nociones contrapuestas, armonizándolas en mapas sincretistas de
conocimiento. Cada vez más se irá haciendo menos dogmática la enseñanza
escolar. Con el paso de los años, la formación humana será de índole
personalista, basada en las carestías u opciones del individuo. Adoptará la virtualidad
como utensilio para romper las fronteras y trasponer los prejuicios culturales. La educación
está en pleno proceso de globalización. La metodología didáctica
del pizarrón atiborrado de apuntes y el profesor omnímodo, está devaluada.
Los descubrimientos científicos trastornan los vehículos de información
social. Tras el invento de la imprenta portátil, la cultura occidental se cimentó en
la textualidad, en los moldes de expresión escrita. El libro se convirtió en
el principal puente comunicativo. Desplazó a la oralidad y formó la institución
instructiva tal como hoy la conocemos. De ahí que, dentro de la lengua española,
la imagen modélica del hombre cultural sea el Quijote, caballero libresco que traspone
los límites de la "realidad" y crea nuevos paradigmas de apreciación.
Los molinos de viento son tiranos gigantes. Cervantes nos da la idea de que sólo
el que ha leído es capaz de alcanzar la lógica compleja. En contraposición,
Sancho, un campesino iletrado, ve las imágenes, pero no el fondo. Sin embargo,
como la ciencia no se detiene, sino que avanza a velocidades astronómicas, la textualidad
resulta ineficiente para comprender la hipertextualidad.
La escuela, centro de incorporación del individuo a la comunidad, resulta del consenso
de los disímiles estamentos sociales. Son las normas y ecuaciones comunitarias las que
trazan los cambios en la esfera de la formación humana. Los mass media, en este caso uno tan
reciente como la Internet, hacen que los métodos magistrales caigan en la abyección. |
| DE CARMENÉ O DE FRAGMENTOS |
Por: El señor Cardona
"Implosión de átomos sobre el mantel. Trozos de pan en el chocolate."
Se ha dicho tanto sobre la poesía, sobre el tintineo seco que produce un verso en los
sentidos del hombre, y han sido tan ilustres las plumas que se han explayado sobre el tema, que uno,
como aprendiz, se debería conformar con sólo abrir y cerrar comillas. Pero, si hay
algo que permanece inexplorado, indemne de las intenciones dogmáticas del pensamiento occidental,
es la poesía. Y uno habla desde la experiencia particular. Desde el silencio que sigue a un
estrofa demoledora. Me vuelvo trizas con un adjetivo extraviado, que canta con las cuerdas bucales
intactas. Con una palabra que me trae su salobre sexo. Distinto, inmaterial. Pasos sobre el
pavimento, miradas. Suicidio continúo. Vocablos que sin saberlo, o bueno, sabiéndolo,
introducen en mi torrente sanguíneo la dosis justa de cianuro. Caminas con los zapatos
heredados del anciano. Camisa estrecha y amanecidas aguardienteras. La tinta corre, y
la caligrafía se viste con el frío de la apatía. Y yo, con un temblor que asciende
por mi mudez, sigo mosca. La tengo en mis brazos, la abrigo con mi resuello, y ya la deseo. Sólo
digo eso: ella es.
De poesía está compuesta la existencia. Si: en los huesos de los niños y en
la caries de los adúlteros vibra la tonada aérea. En el colapso del sistema internacional
y en los planes de los tiburones financieros hay insubordinación. En el fusil del combatiente
y en la madre que construye un comedor comunitario. La poética se extiende en círculos
concéntricos hasta llegar a ocupar el espacio intemporal de dios. Si dios existe es poesía,
si no lo es, mejor encerrémoslo en el cántaro de la amnesia. |
| LITERATURA DE BOLSILLO |
| POEMAS MUERTOS PARA NIÑAS TONTAS |
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PEDOFILIA
No papá, no quiero que juegues con mis bolas,
mamá de pronto se enoja,
Sí papá, quiero esa pelota ,
pero no lo hagas tan fuerte,
¿Qué me darás? ¿Zapatos,
ropa y muchos juguetes?
Papá te quiero, y tu también me quieres.
-Y
quitose los harapos el niño inocente.
(...)
Ven pequeña sin senos, quiero acariciarte el pecho,
voy niñita de mis sueños, pretendo arrullarte en tu lecho.
Espérame, no corras tan rápido, estoy viejo,
Levántate la falda quiero olerte el sexo.
¿Jugar conmigo quieres?
¿No importa que te meta el dedo?
Como lo disfrutas pequeñita,
de regalo te daré una muñequita.
La rubia o la pelinegra,
¿Cuál es la que a tus ojos conquista?
Las dos te daré, si la ropa te quitas
EL CIELO GRIS
Fondo, que avisas tempestades
Abismos provocados
Lagrimas interrumpidas
Silencios genuinos dibujan nuestras formas
Miradas hambrientas absorben la inocencia
Labios rojos llaman tu presencia
Líneas en las manos previamente dibujadas
Cuerpos bañados y arrancados
Pieles olvidadas
Aromas nunca husmeadas
Por: Isablecbj
SÓLO PARA TI
Para ti pensé consagrar mis fantasías
para ti guardé con celo mis mejores besos
mis más sensuales caricias...
para ti
mujer de hermosos ojos tristes
guardé mis mejores poemas
mis más íntimos pensamientos
para ti guardé mis
mejores formas de amar...
solo para ti...
pero… huiste...
DESPEDIDA
Te amaré hasta que
mi corazón dé
su último pálpito
hasta que mis nervios
se tornen duros
y sin movilidad
te amaré hasta que
se extinga el brillo de mis ojos
hasta que mi carne se
vista de un violáceo intenso
hasta que mi cerebro
-o sea yo-
dé su última
oleada de imaginación...
Te amaré...
hasta nunca
adiós...
SONRISA
Con mis labios dibujo tu sonrisa.
Así, siempre que florezca una en ti.
Sonreirá el cielo, el mar y yo |
LECCIÓN APREHENDIDA
(...)
¿Quieres que hoy roce tus cabellos con mis labios?
¿No sientes que hago falta a tus escarnios?
¿Te ríes de mi, hoy, pequeñita, cuando te pones brasier
y a los hombres exhibes tus encantos?
Pequeñita, así te quiero ver,
mujer impía no, igual a todas no...
¿No quieres venir a arrullar mi sueño eterno con tu pecho?
...¿Préstame tu muñeca... Sólo eso?
Y tras
la sombra de unos negros barrotes
el
niño límpido, ya viejo, perece...
Y
sus recuerdos se difuminan
entre
la mierda y la orina
de
la cárcel donde muere.
CADÁVER # 1
Mortaja célebre de un amor que no fue
agrio sabor a olvido
sendero irreal.
Vuelo cansado
una palabra de amor.
Condena a odiarte
recuerdos moribundos que se niegan a desaparecer
olor a tabaco entre los dedos
amor muerto.
Ojos de pez que no lo ven todo
sentimientos contiguos
palabras sin sentido.
Amor inmaterial
amargo
cruel.
Desertora de pensamiento
sueño despierto.
FANTASMA
Extraño tu imagen
esa que me acompañó
en mis momentos de silencio.
Diálogo matutino,
despertar siniestro.
Tu imagen toma sentido
piel de mujer que huye
en medio de una palabra.
E.Vignole
EL OTRO QUE TE AMA
No soy yo quien
suplica por tus labios
por tu vientre
y tus caricias
no soy yo quien
te imagina vestida de piel
y perfumada de deseo
no soy yo quien
anhela tu voz en las mañanas
y en las tardes
y en las noches
no soy yo quien
te sueña en la vigilia...
no soy yo...
es el otro
-que habita- en mí
que también te ama...
QUIERO
Quiero morir en tu silencio
ser esa palabra que te falta
la luz que llena tu soledad.
Sólo quiero ser
quien quieras que yo sea.
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| VAGABUNDO |
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Disparo embustero
Evito resbalar en la metáfora. Tengo la
costumbre de ir al centro del cuadrilátero.
Las cosas que me ocurren están cubiertas con el manto de lo inútil, de lo execrable.
Si: me masturbo con insistencia. Robo cada vez que tengo la ocasión. La eternidad dura
unos minutos. Luego, el mutismo. No hay un tercer eslabón.
Soy un viejo nauta. Un merodeador. Un escritor al que el médico aconsejó dejar
la poesía. Ahora sólo rayo en prosa. Un orificio oculto me surte del material
suficiente para escribir cuentos.
Sí me preguntan qué es lo justo para vivir, les digo que una cama caliente,
una hembrita sabrosa y una ventana para escapar.
Estuche de cosméticos
Entro en el supermercado. La campanilla suena.
Algunos ratones saltan sobre los jamones que dejó caer la vieja del carrito.
Me afeito con la navaja alquilada. Me pongo unos calcetines viejos, rotos.
Tiro piedrecillas en los charcos. Me lío a trompadas con los borrachos del centro.
Exotismo del más puro.
Escribo porque mi mujer se largó con una ameba. Algo me duele en los pies y creo que
debo detenerme. Un trozo de su piel tiene cincelado mi rostro de pescado.
Descansa por unos momentos, piensa que, en efecto, todo ha sido un malentendido.
Lo podré olvidar mañana. Si, mañana no me acordaré de estas cuerdas
que oprimen mis muñecas.
Este cuento ha sido escrito con la humilde intención de proponerle maridaje sexual a
la niña de los pantaloncitos. Si ella recibe copia de este relato, le agradezco que escriba
una pequeña cláusula conyugal en honor a Dios y a Marx.
CAPITÁN VINCAS
Aforía
Colapsó el universo en un segundo.
Dios decidió dedicarle tiempo a su familia.
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