Por Jota Domínguez Giraldo.
(jotajotadominguez@gmail.com)
El salvamento de voto, es una figura utilizada en las decisiones jurídicas de las altas
cortes y también en las entidades de representación democrática, que permite
apartarse de la decisión de la mayoría, haciendo una sustentación muy fundamentada
de su actuación. Se utiliza pues para negar el voto mayoritario, con una sólida respuesta
y no para decir cualquier cosa.
En la reunión del viernes 23 de marzo en el Sena Quindío a propósito de la
visita de altos dignatarios del Estado para hablar del Plan Nacional de Desarrollo, hubo un salvamento
de voto, lamentablemente sin una justificación meritoria y sin razones de peso para esa actitud.
El señor Fáber Giraldo, del partido de la "U", representante a la Cámara
por el Quindío, leyó un extenso documento en el cual nos advirtió que él
votará a favor lo que el gobierno nacional presente como Plan Nacional de Desarrollo y que
él está imposibilitado para oponerse a la iniciativa gubernamental por cuanto la
Constitución y el reglamento del Congreso le impiden debatir dicho proyecto de ley.
Eso no es cierto. Los congresistas, según el reglamento que los cobija, están
obligados a debatir los proyectos de ley, de ese debate debe resultar un acta y de las actas se
desprende que se dieron los pasos procedimentales para discusiones de proyectos presentados al
Congreso, ya sea por iniciativa gubernamental, congresional o popular. No dice en ninguna parte
que los congresistas no pueden debatir ni rebatir los proyectos presentados por el alto gobierno.
Esa mentira no me cabe, salvo que el representante no conozca su función en el Congreso. Los
representantes son precisamente eso, representantes, y deben responder a sus electores, los cuales
esperan que sus actividades estén orientadas hacia el bien común. Si la pretensión
del congresista era entregarle a los ministros un mensaje público de que podían contar
con él así fuera para negar las cosas que piden los quindianos, eso ya lo sabían
los invitados pues Giraldo Castaño asiste a encuentros de su bancada política, afecta
única y exclusivamente a decisiones del señor presidente Uribe. Y si sus palabras
tenían la pretensión de indicarnos que a él no le era posible pelear o gestionar
o ayudar en los proyectos quindianos, pues va siendo hora que piense que va a hacer con su credencial,
pues él fue elegido por los quindianos para que nos represente en el Congreso de la
República y ante el alto gobierno y no para negarnos la posibilidad de conseguir alivio a
nuestras necesidades.
O se equivocó de escenario, o de personas, o de discurso, o de función, o de
misión, o nos manifestó que su única labor es no ir contra los proyectos del
gobierno así los proyectos vayan contra los quindianos. No hubo ligereza ni fue mal interpretado,
pues ahí están las grabaciones, a las que pueden acudir los no presentes y el mismo
Fáber Giraldo para que las revise y vuelva a escuchar sus lamentables palabras, en las que
ratificó que no actuará como representante del Quindío sinó como un
agente del gobierno. ¿Será mucho pedirle a Giraldo que solicite al ejecutivo la
inclusión de proyectos quindianos antes de presentar ese proyecto de ley? Algunos asistentes
a dicho encuentro salimos desconcertados, más no sorprendidos, pues tener los votos suficientes
para una curul en la Cámara puede ser fácil, lo difícil es estar preparados para
asumir esa representación. Ya lo demostró mi paisano Fáber, a quien le acepto una
amable discusión al respecto, eso sí, con su famoso salvamento de voto en la mano.
Aparte, les comento que este domingo hay corrida de toros en El Bosque de Armenia, donde cerca de
10 toreros colombianos le rendirán homenaje a los quindianos Morenita del Quindío y
Gabriel Díaz. Con diez mil pesos, los asistentes abonaremos a esa noble causa. |