Por Jota Domínguez Giraldo.
(jotajotadominguez@gmail.com)
Visito diariamente la página calarca.net, la que con
devoción publica Álvaro Ospina y encuentro allí una cantidad muy grande de
lectores escribientes, los que uno a uno dicen lamentar la distancia y uno a uno prometen volver a
Calarcho.
Quienes estuvieron en Calarcá en la semana santa de 2007, saborearon el amargo de la tristeza
en la carrera 25 con calle 38. Allí en toda la esquina, vimos caer después de muchos
años "El Paraíso", la fuente de soda más tradicional, conocida y
reconocida de todos los tiempos de Calarcá. La semana santa fue utilizada para ponerla en el
piso y en ese mismo punto se levantará un edificio de apartamentos y apartaestudios. Y mientras
miraba caer poco a poco "Paraíso", empecé a recordar también la
época en que teníamos "La Bahía", en cuyo lote se construyó el
hoy edificio Niño Gómez. ¿Recuerdan ustedes a Flamingo, Xanadú, Capriccio,
cafetería Donald y ese espectacular jugo de guanábana?, Tropicana y esas madrugadas y
amanecidas para el concurso de música campesina?, o de pronto se acordarán del
"Tonel" o al frente "El Molino Rojo" o de la discoteca "La Taberna" que
había en los bajos del edificio de la carrera 24 con calle 37 esquina, llamado edificio de las
Franco y cuyo nombre real era edificio Colombia?, o recuerdan ustedes "La Barra", en los bajos
del club Quindío y muchos años antes ahí enseguida "El Golpe" de Carlos
Alberto Giraldo? Claro que nos acordamos. Por allá en el año 1968 nos echamos la primera
bailada en "El Paraíso". Ya hace un buen rato. Nos encontrábamos allí
Orlando García a quien creo que todavía no le decían "Picapiedra",
Jorge Sossa, Hernán Peláez y yo, a tomarnos unas Costeñitas y nos reuníamos
con las amigas de entonces, quienes pedían "pintadito con gotas amargas". Nadie
sabía a qué sabía eso, pero eso era lo que pedían. Era el sitio obligado
de encuentro. Nadie, absolutamente nadie lo ignoraba y aunque después lo visitamos muy poco, ya
que la luz era escasa y el servicio más escaso todavía y los baños poco se
bañaban, no deja de ser parte de la historia de la villa.
Hoy quería, más que escribirles, simplemente removerles la memoria hacia aquellas
épocas en que conocimos nuestros amores de lejos, pero pasando por "El Paraíso".
Hoy después de muchos y muchos años, podemos decir tristemente que en la carrera 25 con
calle 38, ya no hay paraíso. No puedo calcular el impacto de los jóvenes de hoy en
relación con esta noticia, el cual seguramente será nulo o ninguno, pero sería
interesante consultar con sus padres, pues seguros estamos que allí en esa esquina, su padre
vio pasar a su madre, a la que siguió para declararle su amor. Ese era "Paraíso".
Desde esa esquina veíamos nuestros amores, allí nos enamorábamos a distancia y
allí tenemos los calarqueños muchos recuerdos, los mismos que hoy son la base para
construir edificios que le dan paso al desarrollo, los mismos edificios que hoy alojan las nostalgias
y los sentires de un pueblo amoroso, tierno, culto, noble y bueno como el calarqueño. Se fue
"El Paraíso", pero nos quedamos con sus recuerdos.
Y terminando esta nota miro hacia adentro del "Paraíso" y me acuerdo de los
Peláez, los Echeverri, los Ramírez, los Restrepo, los Moya, los Ospina de
"Niquelao" y las Ospina de "maíz pelao", los Jiménez y las
Jiménez de "el mago", las "monas" Palacio, los Torres, los Herrera, los y
las Buitrago, los Jaramillo de todas las vertientes, los Aristizábal, los Atehortúa,
las Villegas, las Restrepo, y esa barra dura de la Franco, la Gutiérrez, la Pardo y la Restrepo,
los Cadavid, las Bassil, las Franco y los y las Domínguez, por supuesto. Y los y las
Marín Villegas y también...... ah también...... Y recuerdo
también a...... |