Por Jota Domínguez Giraldo. (jotajotadominguez@hotmail.com)
1.- La siguiente oración, la escuché en una novena de aguinaldos y leída también por la
señora gobernadora del Quindío en el programa “Aló Armenia” de EPM Televisión. La pedí para compartirla con
todos los lectores de esta columna, a quienes los invito a recortarla y leerla hoy, un día tan importante para
nuestras vidas. Feliz año nuevo. ORACION DE FIN DE AÑO: Señor, dueño del tiempo y de la eternidad, tuyo es el
hoy y el mañana, el pasado y el futuro. Al terminar este año quiero darte gracias por todo aquello que recibí de
ti. Gracias por la vida y el amor, por las flores, el aire y el sol, por la alegría y el dolor, por cuanto fue
posible y por cuanto no pudo ser. Te ofrezco cuanto hice en este año, el trabajo que pude realizar y las cosas
que pasaron por mis manos y lo que con ellas pude construir. Te presento a las personas que a lo largo de estos
meses amé, las amistades nuevas y los antiguos amigos; los más cercanos a mí y los que están más lejos; los que
me dieron la mano y aquellos a los que pude ayudar, con los que compartí la vida, el trabajo, el dolor y la
alegría. Pero también, Señor, quiero pedirte perdón, perdón por el tiempo perdido, por el dinero mal gastado,
por la palabra inútil y el amor desperdiciado. Perdón por las obras vacías y por el trabajo mal hecho.
(Natahall Hidalgo).
2.- Tres clientes nos encontramos el 24 de diciembre en Casa Mágica, ubicado en la carrera
15, diagonal al teatro Yanuba. Hicimos compras por 130.000 pesos, 52.000 y 42.000 pesos. Los tres pedimos
envolver los artículos en papel regalo y nos dijeron que el papel se había acabado. Ofrecimos ir a comprarlo y
que no, que no se podía empacar en papel regalo. Los tres dijimos a la vendedora que nos parecían muy infelices
y poco amables. Una señora que dijo venir de Medellín, juró no volver a entrar allí. Oportuno contar esto, eso
sí, de mi parte con todo gusto. Mágica será esa casa si vuelvo allí.
3.- Muy delicada la intervención quirúrgica practicada el miércoles anterior en Armenia a
Octavio Augusto Arbeláez, hijo de Octavio Arbeláez Giraldo, después de un accidente en una moto cuatro llantas.
Esperamos su pronta recuperación.
4.- A todos los lectores, gracias por su atención, amabilidad, constancia y paciencia para
con este columnista en el año 2005. Salvo orden contraria, estaré también en el 2006, con el mismo respeto y
amor por los lectores a quienes les entrego mi mejor deseo por que el año 2006 les traiga prosperidad y buenas
noticias, en un país donde la prosperidad y las buenas noticias no abundan, pero ese es nuestro anhelo diario.
Nos espera alza en la gasolina, alzas en los peajes, alzas en las matrículas, el pago de más impuestos, el
tratado de libre comercio, la reforma a la ley 100, reforma tributaria, reforma constitucional para que los
gobernadores y alcaldes puedan ser candidatos a la presidencia, elecciones al congreso, elecciones a la
presidencia de la república, conversaciones sobre un acuerdo humanitario para liberar secuestrados, la tortura
de la fila para cambiar la cédula, el aumento del valor en el pasado judicial, y ayúdeme usted con la lista.
¿Ahora si entiende porqué en Colombia la gente cuando se despide dice “que Dios te acompañe”? |