Por Jota Domínguez Giraldo.
(jotajotadominguez@gmail.com)
Muchas cosas nos causan dolor en este país, diariamente:
1.- Duele el robo permanente, constante, sin límite y sin descanso, que los muchos bandidos de
Colombia cometen contra la población, llevándose los recursos que por ley, por
obligación, por solidaridad y por misericordia corresponden a los urgidos y necesitados del
Chocó.
2.- Duele ver el registro periodístico de niños muertos y otros a punto de fallecer,
mientras en las altas esferas buscan los culpables.
3.- Duele ver la bienestarina (alimento para niños), almacenada y utilizada como alimento para
cerdos. Eso demuestra la desidia de los funcionarios para que se cumpla a cabalidad con la entrega de
recursos, en este caso, nutricionales. Y eso que hablan de gestión; muy poquitos en este
país saben que es "gestión".
4.- Duele ver como se buscan primero los responsables de la anterior situación, cuando lo
correcto es primero tratar de ayudar a los niños y luego buscar a los culpables, si es que hay
ánimo de que los castiguen.
5.- Duele ver la lentitud de los procesos para investigar, juzgar y condenar la corrupción.
También duele ver como la corrupción en este gobierno, tampoco ha sido erradicada pese a
los constantes mensajes de que con este sí.
6.- Duele ver la mala orientación de la educación en este país. Mientras
que se destinan miles de millones de pesos a la guerra, miles de millones de pesos a las embajadas, miles
de millones de pesos en publicidad oficial gubernamental nacional, miles de millones de pesos en
armamentos, a la educación no la miran. Ejemplo: Esos miles de millones de pesos anteriores, se
pueden dedicar a la educación, invirtiendo en desayunos de toda las familias pobres, en el almuerzo
familiar de los que no lo tienen, en combatir la violencia intrafamiliar de quienes la tienen, en
medicamentos favorables de quienes no los pueden comprar, en asociaciones de padres de familia trabajando
en cosas comunes barriales, en útiles escolares para quienes no los tienen. En fin, duele ver como
la gente no se puede educar bien, precisamente por falta de todo lo anterior, mientras se gasta el dinero
en cosas que realmente no educan. Y después culpan a los profesores.
7.- Duele la muerte de niños por la indolencia de los grandes, cuando abandonan granadas de
fragmentación, que los niños en su inocencia, confunden con juegos, el juego de la muerte.
8.- Duele ver como el poder y su búsqueda aniquilan al país y a los colombianos. Los
unos por perpetuarse, los otros por tenerlo, los otros por mantenerlo. Y en ese entretanto, no hay planes
de desarrollo, no se estudian las necesidades nacionales para hacer las transferencias a municipios y
departamentos, no se estudia como salvar el seguro social ni como administrar mejor la seguridad social.
Es más importante para el poder la discusión de los paramilitares que nada resuelve y no
deja resolver los otros asuntos.
9.- Duele ver como el país siempre pierde en estas discusiones. Cuanto perdimos en la
discusión cuando gobernaba Samper, cuánto perdimos cuando estaba Pastrana, cuánto
hemos perdido en estas discusiones con Uribe. Ah, y lo que nos falta perder. Los gobernantes se hacen
elegir para gobernar; pues que gobiernen.
10.- Duele ver como el "invencible" Deportes Quindío pierde puntos en su estadio,
dejando ir la posibilidad de ingresar a disputar un título profesional de fútbol. Si esa
aspiración no está en los planes de los directivos, es bueno que se vayan para la segunda
división, a promover futbolistas, que esa es la razón de ser de la segunda
división.
11.- Duele oír a un alcalde del Quindío, invitando a vacunar a los niños
contra la "influencia" de la gripa. Sabemos que la palabra correcta es "influenza".
Después de escuchar esa barbaridad, conviene vacunarse rápidamente para que cuando
repitan esas barbaridades, estemos debidamente vacunados y no nos afecte. Y sin embargo se hacen
llamar "doctor o doctora". |