3.- El señor presidente Uribe, máxima autoridad administrativa...
...de este país, casa discusión y litigio contra el entonces presidente de Corte Suprema
de Justicia, máxima autoridad de la justicia ordinaria. Esas demandas se ponen ante la Comisión
de Acusaciones de la Cámara, quien es la encargada de valorar la demanda y pasar la causa, si
hay mérito, ante el Senado de la República, la cual la juzga y si encuentra mérito, la dirige
hacia la autoridad competente, que es la Corte Suprema de Justicia. Los congresistas no deben
olvidar que para las causas penales, el juez natural de los congresistas es la Corte Suprema
de Justicia. Algunos dicen que en la Cámara de Representantes el presidente Uribe tiene la mayoría
para acusar ante el senado al magistrado Valencia Copete. Entonces vea lo que encontramos: Al
presidente Uribe lo puede juzgar el Congreso, primero con acusación de la Comisión de Acusaciones
de la Cámara quien valora y si encuentra mérito, dirige la causa al Senado quien juzga y si
encuentra mérito finalmente la dirige a la Corte Suprema de Justicia para lo pertinente. A los
magistrados de la Corte, la Comisión de Acusaciones de la Cámara los puede acusar ante el Senado
y el Senado finalmente dirige la acusación ante la Corte Suprema de Justicia. Y, a los congresistas
(representantes y senadores) los juzga la Corte Suprema de Justicia. Total: Si los congresistas
acusan y juzgan al magistrado Valencia Copete aprovechando la mayoría uribista, la Corte Suprema
de Justicia en adelante, no les perdonará ni una. Y si los congresistas uribistas acusan a Uribe,
tendrán problemas con su patrón. Lo mejor sería que los congresistas inviten al presidente Uribe
a conciliar y retirar la demanda contra Valencia Copete. Termina la intranquilidad para los
congresistas y todos tan felices. Aquí el que tiene que ceder es el presidente Uribe, por que
si algo le ha sobrado al magistrado Valencia Copete son sus calzones, que parece no los va a
dejar caer. Y los congresistas hacen bien en buscarle arreglo a esa galleta o chicharrón que
propiamente no es de dulce.