Por Alberto Rosas Londoño (albertorosasl@hotmail.com)
Como es de conocimiento por parte de los científicos y conocedores del tema de la Gestión
del Riesgo, es muy probable la ocurrencia de otros sismos en esta región del país o en otros
departamentos, de igual o mayor magnitud que la del evento del 25 de enero de 1.999. Pero
es evidente que nuestros líderes, dirigentes y autoridades en general, están ocupados en otras
lides de mayor significado. Sin más preámbulos, me permito lanzar sólo unos interrogantes
que nos deben preocupar a todos:
- ¿Los señores alcaldes de los respectivos municipios conocen los protocolos a cumplir en
caso de un desastre en su localidad. Saben que es una sala de crisis o centro de operaciones
emergencia COE., cómo funciona y qué dotaciones debe tener?
- ¿Los medios de comunicación saben cómo deben contribuir con las autoridades locales para
informar y no causar pánico, se tienen implementados los protocolos
para tal fin?
- ¿Las Instituciones de socorro: Bomberos, Cruz Roja y Defensa Civil cuentan con los recursos
necesarios para: combustible, lubricantes, agua envasada, raciones, otros insumos y elementos
para primeros auxilios, equipos para rescate y otros?
- ¿Se tienen implementados los Módulos de estabilización y clasificación MEC., dónde funcionarían,
quien los instala y dota, vías de acceso, etc.?
- ¿La Fuerza Pública y las entidades de socorro están coordinadas para entrar a operar de
manera inmediata y complementaria?
- ¿Donde funcionaría la morgue alterna y como se implementaría?
- ¿La comunidad de cada municipio conoce el Plan de Contingencia por Sismo, sabe cómo prepararse,
qué debe hacer y cómo colaborar?
- ¿La Fuerza Pública sabe que se deben hacer cerramientos para evitar saqueos y controlar
la llegada de antisociales al área afectada?
- ¿En los hospitales, cuarteles, centros de afluencia masiva, cárceles, iglesias, teatros,
escuelas, colegios, universidades, bancos, almacenes de superficie, etc. se tienen los respectivos
Planes de Evacuación?
- ¿La comunidad sabe y se le ha capacitado para asumir sus funciones como primer eslabón
de la cadena de respuesta o primer respondiente para casos de desastre?
- ¿Los vigilantes de almacenes, condominios, bancos, empresas, etc. conocen los protocolos
a cumplir en caso de sismo?
- ¿Las familias han concertado su plan de evacuación, rutas, punto de encuentro, etc.?
- ¿Tenemos a nivel personal el Kit de supervivencia (pito, linterna, velas, botiquín, radio
transistor, etc.)?
- ¿Las autoridades de tránsito y las entidades de socorro tienen concertados los corredores
viales para facilitar los accesos a hospitales, sitios impactados y MEC?
- ¿El CTI de la fiscalia cuenta con los protocolos para el manejo de personas fallecidas
en masa, cadenas de manejo y de custodia, transporte, insumos, etc.?
- ¿Las autoridades de salud cuentan con suficientes tarjetas de triage o clasificación
y se saben emplear en armonía con las entidades de socorro?
- ¿Nuestras entidades de socorro tienen organizados los cuadrantes de trabajo para las labores
de búsqueda y rescate para evitar que todas se concentren en un solo sitio y otros sectores
queden desprotegidos?
- ¿Hemos realizado simulacros integrales que conduzcan a preparar a los diferentes estamentos:
comunidad, entidades de socorro, fuerza pública, etc.?
- ¿Los comités regionales y/o locales realizan labores de prevención, reducción de la vulnerabilidad
o sólo esperan para recoger muertos y heridos, es decir seguimos siendo reactivos?
- ¿Se tienen registrados los sectores más vulnerables de cada municipio y se está trabajando
en torno al tema?
- ¿A dónde se llevarían las personas y las familias que resulten afectadas, quién se encargaría
de la alimentación, transporte, suministros, refugio, etc.?
“ANTE UN DESASTRE NO SOBREVIVE EL MÁS FUERTE SINO EL MEJOR PREPARADO” |