Por Alberto Rosas Londoño (albertorosasl@hotmail.com)
La Gestión del riesgo o "Prevención y atención de desastres", en el ámbito global tiene,
entre otros, un antecedente importante. La Organización de las Naciones Unidas (ONU), acordó que el
lapso 1.990 a 1.999 se denominara como como el "Decenio para la reducción de los desastres
naturales" e igualmente acordó celebrar el segundo miércoles del mes de octubre de cada año el
día internacional de la reducción de desastres, con resultados muy positivos, por cuanto una buena
parte de los países asociados tomaron acciones contundentes sobre el particular. Este beneficio hizo
que a partir del año 2.000 se estableciera de manera permanente la "Estrategia Internacional para
la Reducción de los Desastres" (EIRD), institución que recopila las diferentes políticas de la
gestión del riesgo en el tema y las irradia a sus asociados, tomando como fundamento el desarrollo
sostenible, contribuyendo con ello a que los pueblos con sus gobernantes a la cabeza, asuman la
responsabilidad que les asiste de cambiar de actitud ante situaciones adversas. Algunos países de
América Latina, incluyendo Colombia, han tomado acciones relevantes para el tema, pero se requiere de
un esfuerzo mayor y permanente. Para nuestro caso colombiano es importante destacar que la que antes
se denominaba "Dirección Nacional para la Prevención y Atención de Desastres, dependencia del
Ministerio del Interior que tiene a su cargo la coordinacion del sistema del ramo, hoy se denomina
"Dirección de Gestión del Riesgo".
El Sistema Nacional para la Prevención y Atención de Desastres de Colombia, es único en América Latina,
integra instituciones oficiales o públicas y particulares o privadas y nació a raíz de las
dificultades vividas en nuestro país en el terremoto de Popayan en 1.983 y en el desastre de Armero en
1.985, entre otros y tomando como base a tres grandes instituciones de socorro como son la Defensa
Civil Colombiana, la Cruz Roja Colombiana y los Bomberos, estos últimos articulados hoy por el Sistema
Nacional de Bomberos; fue implementado mediante el Decreto No 919 del 1 de mayo de 1.989, con veinte
años de existencia, con sus aciertos y dificultades, es en la actualidad un tema que algunos gobiernos
han querido emular.
Mi llamado está direccionado a las diferentes autoridades: civiles, militares, religiosas, dirigentes,
lideres y comunidad en general para que conozcan el funcionamiento del Sistema Nacional de Prevención
y Atención de Desastres, considerando que "Ante un desatre no sobrevive el más fuerte sino el
mejor preparado". |