Nos es muy doloroso reconocer el incremento de la pobreza en nuestro país en los últimos años. Según cifras recientes de Desarrollo Humano, un porcentaje cercano al 60% de los colombianos se encuentran por debajo de la línea de pobreza y un poco menos del 20% en la indigencia.
De manera particular, en el campo colombiano y en las pequeñas poblaciones, estas condiciones de pobreza y marginalidad son mucho más profundas pero con menos visibilidad. En el periodo inmediatamente siguiente al desastre de 1999, el Paro ascendía a más del 40%. Hoy, aunque no disponemos de cifras, intuimos que esta situación no ha mejorado.
Por ello hemos diseñado y adelantamos el proyecto como una política a largo plazo, para la GENERACIÓN DE EMPLEO Y GARANTÍA ALIMENTARIA a la población. Desde esta perspectiva, concebimos y llevamos a cabo ocho (8) proyectos productivos, como una experiencia piloto a ser fortalecida y generalizada. Dichos proyectos son:
· Producción y Comercialización de productos manufacturados artesanales (guadua, Bambú y Guasca; porcelanicrón, muñequería, papel artesanal, etc.)
· Cría, Levante y Comercialización de Cerdos en las parcelas de las Mujeres Rurales
· Cría, Levante y Comercialización de Pollos en pequeñas unidades productivas ubicadas en los lugares de residencia de las participantes, urbanas y rurales
· Producción y comercialización de productos para el Aseo del Hogar.
· Grupo productivo en labores de modistería
· Productores y comercializadores de Conservas
· Bisutería, pedrería.
En estos grupos productivos participan 85 mujeres urbanas y rurales y apuntan a convertirse en Empresas Asociativas de Trabajo (E.A.T.), reconocidas constitucionalmente y en la ley, como modelos a estimular y fortalecer mediante apoyos y exenciones tributarias por parte del Estado.