Por Juan Felipe Gómez (*)
Programar un encuentro literario en torno a un solo género implica una gran responsabilidad. Pero cuando se
puede ver salas llenas y jóvenes interesados por conocer personalmente a los autores que han
leído, la responsabilidad es proporcional a la satisfacción. En el mundo son innumerables
los festivales, congresos, seminarios y encuentros que cada año abordan los géneros literarios
en sus diferentes tendencias y estilos. Desde la creación del Encuentro Nacional de Escritores
en Calarcá, sus gestores pensaron que este, además de rendir homenaje al gran renovador de
la poesía que fue Luis Vidales, debía tener un eje temático. Fue así como se programaron las
actividades del primer encuentro de 2008 en torno al tema de la Novela Breve en
Colombia. Con la presencia de autores como Nahum Montt, Benhur Sánchez, Julio César Londoño,
Gustavo Álvarez Gardeazábal y Octavio Escobar, se trataron diferentes aspectos del género,
además de contar con la participación del grupo Pijao Editores de Ibagué que presentó la colección
de las 50 Novelas Colombianas y una Pintada, una apuesta que rescató del olvido editorial obras
de gran importancia en la narrativa nacional contemporánea.
Para la segunda versión del 2009, el encuentro se proyectó ya no como un evento, sino como un proceso
cultural y educativo para exaltar la memoria de Luis Vidales y la tradición literaria del municipio de
Calarcá. Para ello se estableció un modelo de programación dividido en tres ciclos: Ciclo pedagógico,
Ciclo de literatura y cine, y Ciclo literario. Para esta versión se definió la Novela
Histórica como eje temático. De esta forma, dentro del ciclo pedagógico se
realizaron charlas de sensibilización hacia la nóvela histórica con estudiantes de los colegios públicos
de Calarcá. El ciclo de literatura y cine reforzó el proceso de sensibilización con una
serie de charlas y conferencias sobre adaptación de obras literarias al cine, así como proyecciones de
películas de corte histórico. Este ciclo contó con la participación de los cineastas Víctor Gaviria y
Lisandro Duque, y del crítico Luis Alberto Londoño de la Pava. Estos dos procesos desembocaron en el
ciclo literario, en el que se reunieron más de 20 autores y estudiosos del género para
compartir sus ideas en mesas redondas, conversaciones y conferencias con el público quindiano. En este
ciclo participaron, entre otros, William Ospina, Álvaro Pineda Botero, Juan Esteban Constaín, Fernando
Quiroz, Nahum Montt, Cesar Valencia Solanilla y Alister Ramírez.
En el 2010 el Encuentro Nacional de Escritores Luis Vidales llega a su tercera versión y se consolida como
uno de los procesos culturales más importantes del centro del país. Favorecido por la bolsa de recursos
del Plan Nacional de Concertación del Ministerio de Cultura, y con el apoyo de los gobiernos del municipio
de Calarcá y del departamento, el encuentro es organizado por la Fundación Torre de Palabras, entidad que
viene adelantando procesos de promoción de lectura, escritura creativa y literatura en el Quindío desde el
2008. La dirección general del encuentro está a cargo del escritor Jaime Lopera Gutiérrez. Así mismo,
hacen parte del comité organizador los escritores Libaniel Marulanda, presidente del Consejo departamental
de literatura y José Nodier Solórzano, coordinador académico del Instituto de Bellas Artes de la
Universidad del Quindío.
Este año, con el género Cuento como eje temático, el encuentro ha consolidado el esquema de programación
en tres ciclos: Ciclo pedagógico Competencias lectoras y escritura creativa de
cuento, Ciclo de literatura y cine Del cuento al guión y Ciclo
literario Palabra de cuentista. El primer ciclo se viene realizando desde el mes
de marzo con talleres de lectura y escritura de cuento en los colegios públicos de Calarcá. Este proceso
es adelantado por estudiantes y egresados del programa de Licenciatura en español y literatura de la
Universidad del Quindío con la coordinación de los docentes Carlos Alberto Castrillón y Miguel Ángel Caro.
En los talleres los jóvenes realizan un acercamiento a las obras de los autores invitados al ciclo
Palabra de cuentista, además de recibir las nociones para la escritura de sus
propias historias. Este primer ciclo del encuentro finaliza el 5 de junio con una feria del cuento en la
que los jóvenes de los diferentes colegios tendrán la oportunidad de interactuar y dar a conocer sus
cuentos.
La programación continúa en junio con el ciclo Del cuento al guión. En charlas,
foros y proyecciones el público podrá conocer el proceso de las historias que pasan de la página a la
pantalla. Entre los invitados a este ciclo se encuentran Felipe Moreno, director del festival de
cortometrajes El Espejo de Bogotá; Carlos Henao, presidente de la Asociación Nacional de Guionistas; y los
directores Lisandro Duque y Víctor Gaviria.
El ciclo Palabra de cuentista cierra el proceso cultural de cuatro meses con la
reunión de los más importantes autores y conocedores del género. Entre el 17 y el 19 de junio se
realizarán conversaciones, paneles y talleres con autores y estudiosos como Roberto Rubiano, Roberto Burgos
Cantor, Julio Paredes, Elkin Restrepo, Celso Román, Heriberto Fiorillo, María Eugenia Rojas, Claudia
Arroyave, Marianne Ponsford, Orlando Mejía Rivera, Adalberto Agudelo, Rigoberto Gil, Umberto Senegal,
Fabio Osorio, Gustavo Rubio, entre otros.
Como en la versión anterior, la programación del encuentro llega al Establecimiento Penitenciario de
Calarcá (Peñas Blancas) con proyecciones y charlas con los integrantes del taller de lectura y escritura
creativa Versión Libre, perteneciente al programa Libertad
bajo palabra de la Red Nacional de Talleres de Escritura
Creativa RENATA.
Así mismo, la programación del ciclo Palabra de cuentista se extiende a los
municipios de Circasia, Pijao y Caicedonia. |
En esta versión la responsabilidad de la organización crece, pues se trata de
abordar uno de los géneros más ricos y tradicionales de la literatura: el cuento. Aunque no es preciso
hablar de un apogeo del género, si hay una realidad que queda clara con estas palabras del escritor
argentino Mempo Giardinelli: “El cuento es el género literario más moderno y el que mayor vitalidad tiene,
por la sencilla razón de que la gente jamás dejará de contar lo que le pasa, ni de interesarse por lo que
le cuentan, bien contado”.
Desde que el hombre desarrolló el lenguaje no ha dejado de contar lo que ocurre a su alrededor y lo que
surge en su interior. Cuando aparece la escritura, el relato se perfila como una de las formas primarias de
la literatura. Al intentar darle sentido a su mundo y encontrar repuestas a los misterios de la vida, el
hombre acude a la imaginación y la fantasía. Es así como aparecen los mitos, las leyendas y las fábulas
como formas clásicas del cuento.
Hoy en día es posible identificar dos clases de cuento: el maravilloso, que se nutre de la tradición oral
y se emparenta con las formas clásicas antes mencionadas; y el moderno, que trata la compleja naturaleza
humana y recibe el influjo de artes como la música, el cine y la pintura. Este último es el cuento como lo
leemos hoy en día, el cuento literario que surge en los Estados Unidos en el siglo XIX y cuyo principal
precursor fue Edgar Allan Poe.
El surgimiento y el desarrollo del cuento como género moderno tuvo mucho que ver con la consolidación y el
auge de una industria editorial en los Estados Unidos. Eran los tiempos en los que autores como el mismo
Poe, Herman Melville o Jack London podían darse el lujo de vivir de la publicación de sus relatos en
diarios y revistas. Esta buena relación del cuento con los medios de circulación periódica en Norteamérica
ha trascendido hasta nuestros días y revistas como The New Yorker o Playboy todavía pagan sumas
considerables a los autores por sus relatos.
En Latinoamérica el panorama ha sido diferente. Con excelentes narradores, pero sin grupos editoriales que
apuesten por él, el cuento ha sido condenado a estar en un segundo plano cuando se habla de literatura, al
menos desde el punto de vista editorial. Se crea entonces un círculo vicioso en torno al cuento en el que
las editoriales no lo publican y los lectores lo desconocen. Pero la tradición demuestra que en cuanto a
creación cuentística Latinoamérica nunca ha estado rezagada. Los nombres de Horacio Quiroga, Felisberto
Hernández, Julio Cortázar, Juan Bosh, Julio Ramón Ribeyro, Juan Carlos Onnetti y Gabriel García Márquez,
figuran en el panorama de los máximos creadores en el género.
Colombia no ha sido ajena al fenómeno de la poca difusión del cuento pese a que los narradores de todas las
épocas lo han cultivado. Basta revisar las obras de Tomás Carrasquilla, Pedro Gómez Valderrama,
Hernando Téllez, Álvaro Cepeda Samudio, José Feliz Fuenmayor y Manuel Mejía Vallejo para encontrar
volúmenes de cuentos memorables. En cuanto a los narradores actuales es innegable la importancia que
tienen como creadores y defensores del género Roberto Rubiano, Roberto Burgos Cantor y Julio Paredes
(invitados al ciclo Palabra de cuentista).
Por otro lado hay que destacar el empeño de editoriales como Panamericana, que tiene colecciones dedicadas
exclusivamente al cuento; Hombre Nuevo Editores, Villegas, Común Presencia y Arango Editores, que publican
autores nuevos. Por el lado de las revistas es meritorio el trabajo de difusión que realizan Número, El
Malpensante, Revista de la Universidad de Antioquia y Odradek, esta última dedicada sólo a publicar
cuento.
En el Quindío el cuento ha sido cultivado con gran acierto y dedicación por autores como Adel López Gómez,
Euclides Jaramillo Arango, Humberto Jaramillo Ángel y Eduardo Arias Suarez en una tradición con trazos
costumbristas; y más recientemente sobresalen los aportes a la narrativa corta de Libaniel Marulanda,
Gustavo Rubio, Susana Henao, Gloria Chávez Vásquez y Umberto Senegal.
Con los ojos puestos en este panorama de autores que han encumbrado el cuento como un género mayor dentro
de la literatura, la organización del Encuentro Nacional de Escritores Luis Vidales asume la
responsabilidad programar actividades para que el público quindiano conozca y viva el cuento.
(*) Coordinador de programación literaria y divulgación del III Encuentro Nacional de Escritores
Luis Vidales. |