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Por: Óscar Zapata Gutiérrez (zapataosc@gmail.com)
Lo insólito es que, si bien solo eres el destinatario de este
escrito, no lo leerás, ni tendrás nada que agregar u objetar sobre
afirmaciones y contenido textual basados en los emocionados relatos,
comprensibles ausencias, a través del autorizado conducto de
Macrislo. Me fui acostumbrando a escuchárselos en la misma medida en
que fascinación e interés, fueron ganando con la intensidad propia
de los textos literarios. Historias reales como la tuya, que nadie
conoce, revelan más que una obra magistral.
Asombro, imaginación, vanidad y orgullo me asaltan en forma
simultánea. Me llevan a apuntar que, en mis años de vida en esta
hermosa e insólita CALARCÁ jamás había tenido noticia, hasta hoy, de
la llegada de un ser comparable con el tuyo. Es la primera vez que un
ejemplar canino, con pedigrí, papeles en regla y lo demás, llega a
domiciliarse en estas tierras mágicas. No me bastó ver el registro
expedido por CONTINENTAL KENNEL CLUB sobre tu raza y procedencia,
Maltese blanco nacido el 19 de Enero del 2003, hijo de Snow Ball Baby
y De Stinker Puff y del criadero de Kim JacKson, quise ir mas allá:
Escribir un hermoso cuento para niños. Ese sueño se quedó en esta
primera carta que hoy te escribo, como un compromiso ineludible de
reconocimiento contigo y como una página definitiva y destacada para
DETRÁS DE CAMARAS.
El detalle del osito de felpa que te dieron al llegar a tu casa, tus
vecinitos, el día que te compraron en una tienda de mascotas me
impactó tanto como los detalles que se fueron moviendo con tu
crecimiento hasta la primera vez que llegabas, al país, a finales del
2003 en Julio para regresar en el mes de Agosto siguiente. Odiseas y
odiseas, embarradas y pilatunas han sido constantes en tu vida. Eso
eres. Eso seguirás siendo hasta que la Cosmogonía de los mayas decida
cambiar el destino de los arquetipos. El Perro, en esa cultura, es el
equivalente al poder del corazón, el poder del amor, del
desprendimiento, de la humildad.
Tu regreso a Calarcá a fijar tu residencia definitiva, mediados del
2004, las singulares aventuras y episodios que la antecedieron en tu
vida americana, los enormes problemas afectivos que se originaron en
la toma de decisiones relacionadas con tu vida, las tormentas
afectivas desatadas, las primeras pulgas colombianas, tus primeros
escarceos y frustraciones sentimentales, el cariño que provocas entre
tus circunstantes, los desmedidos apegos, rechazos eventuales, la
solidaridad de parientes y relacionados, las explicables cargas
afectivas hacia personajes como tu que de nada se ufanan y a quien
con tanto amor acompañan quienes te rodean, justifican esta primera
carta.
Vienen a la memoria estimulados por mi sensibilidad canes amigos de
diferentes razas pero, al final, todos ellos de la privilegiada
especie algunos todavía en el planeta, otros ya idos. En el cielo:
FILIPO, COROCITO, JASPER, LATO, CONGA. En la tierra: Todos esos
desamparados que la recorren, en arriesgada clandestinidad por carecer
de dueño conocido, los de Hernándo Jimenez Sánchez amigo arquitecto,
los de Javier Mesa, poeta y bacán, que da la vida por la vida.
Un fuerte Abrazo de hermano y coterráneo. ¡Cuídate!
ÓSCAR ZAPATA GUTIÉRREZ
P.D.
No extrañes que cuando te vean cruzar en compañía de los tuyos alguien
diga: -Este debe ser BOO el perrito al que Zapata le escribió una
carta por Internet.
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